A TI LEVANTO MI ALMA (CARREÑO, JOSÉ LUIS)
52 poemas a modo de salmos y plegarias para orar personalmente o en grupo. José Luis Carreño fue un gran misionero y un polifacético escritor.
52 poemas a modo de salmos y plegarias para orar personalmente o en grupo. José Luis Carreño fue un gran misionero y un polifacético escritor.
Se me solicita por la editorial, una breve semblanza de esta obra. ¡Difícil misión! Es como si a un padre se le pide opinión sobre el hijo al que está buscando empleo. ¿Qué va a decir de él si ese padre está convencido de la valía de su vástago, por supuesto que le pondrá por las nubes, pero también, quizás, haga hincapié, en su seguridad, de que con su trabajo y comportamiento, el hijo, le ratificará. Este libro es como otro hijo mío más, de los que ya vieron la luz anteriormente: «Linimentos y calmantes», «Un poco de bicarbonato» y «Con regusto a miel y queso». Todos en prosa. Y con relatos breves, casi todos de humor, en un escenario rural, de nuestros campos españoles, y de sus gentes. «Leyendas y contrastes» es una conjunción de poesía convencional, de todo tipo, en versos de rima consonante casi todos, y alguna leyenda medieval, en rotundos y sonoros versos octosílabos castellanos. Pero como precedente a este «El verde cronicón
», salió «Ripios en clave de humor», breves relatos de humor, en verso, de temas varios, con la finalidad de hacer brotar la sonrisa en los labios del lector. Este «El verde cronicón
» lo hace con ese mismo fin, pero tratando temas que algunos llaman escabrosos. No hay que ponerles mote. Son cosas de cada día, que todos y todas, miembros y miembras, conocemos, y de los cuales, podemos y debemos hablar con libertad. Que es lo que se hace en «El verde cronicón de Maese Pere Gil», sólo que en verso
Y espero que con sus sonrisas.
Por nacer dijiste todas las palabras. Un nombre que recuerdas de noche, cuando la sangre es tu almohada y pesa menos. Cuerpo que comenzó en una herida y fue creciendo; que tuvo un nombre, y fue creciendo: no decirle a nadie que aún vives. "Autorretrato" de Octavio Armand. Nacido en 1946, Octavio Armand sale de Cuba por primera vez en 1958, y por segunda vez en 1960. Desde entonces vive en los Estados Unidos, donde dirige la revista de literatura en lengua castellana Escandalar. Ha publicado varios libros de poesía: Horizonte no es siempre lejanía (1970), Entre testigos (1974), Piel menos mía (1976), Cosas pasan (1977) y Cómo escribir con erizo (1979). Recientemente (1980) acaba de ser publicado Superficies, su primer libro de ensayos. Con Biografía para feacios damos a conocer al lector español el último eslabón en la ya profusa obra de este joven poeta.
63 poemas
a ciegas es un poemario donde su autor, Gonzalo Otamendi, expone el amor y los diversos sentimientos que este inspira. Una poesía sensual, erótica, dolorosa la poesía duele cuando el amor lo hace- y con un lenguaje intimista que nos transmite instantes de gozo, de sombras, de incógnitas y también de revelación. Nada es dejado al azar en este poemario, donde la palabra justa y exacta, junto con el sentimiento más primigenio, es una continua búsqueda.
Segundo libro de Carlos J. Aldazábal publicado en la Colección de poesía de Valparaíso, el autor argentino, Río de Janeiro se convierte en protagonista y pasa del extrañamiento al diálogo, convirtiéndose en protagonista de un libro que confirma a su autor como una de las voces más consolidadas de la joven poesía argentina.
El poemario más personal y riguroso de Enrique Villagrasa, libro de madurez de uno de los comunicadores de poesía más intensos de nuestro país. En una continua reflexión sobre el lenguaje el autor reflexiona asimismo sobre sus espacios vitales, donde la poesía no es solo un referente sino el aliento que lo hace avanzar y el ancla que lo une al mundo.
La poesía se podría definir como un instante privilegiado de conciencia que te acerca a la dimensión más profunda de la realidad. La obra poética del teólogo José Ignacio González Faus, inédita hasta el momento, evoca la belleza desde una mirada personal que recorre toda su vida e invita al lector a volver de una forma profunda y serena a la «poesía necesaria como el pan de cada día».