BORGES A-Z (BORGES, JORGE LUIS)
Estas 39 biografías y media de escritores, ilustradas con sus retratos, nos cuentan por ejemplo que Baroja iba a menudo al Retiro (en otoño) a recoger castañas, que Valle-Inclán salía algunas noches a despertar al rey (de madrugada) o cómo Lezama Lima y Virgilio Piñera se pelearon una noche (a pedradas). Además... Zambrano y los gatos; Lorca y la muerte; la brevedad sutil de Monterroso; el silencio de Rulfo... Durante casi tres años, Jesús Marchamalo y Damián Flores publicaron en la sección «Rinconete» del centro virtual Cervantes casi medio centenar de «retratos» de escritores españoles y latinoamericanos, ahora convertidos en libro. Un recorrido por aspectos inéditos, insólitos a veces, de sus biografías, con el convencimiento de que conocer a los escritores ayuda, por supuesto, a acercarse a sus libros.PARAULES PER BARCELONA (TRIAS, XAVIER)
Xavier Trias ( Barcelona, 1946 ). És casat i pare de quatre fills. Pediatre de professió, sespecialitzà en la investigació de malalties metabòliques, el seu diagnòstic i tractament. Ha estat Conseller de Sanitat, Conseller de Presidència i President del Grup Parlamentari Català al Congrés de Diputats. Des de 2003 és regidor a lAjuntament de Barcelona. Ara, vol ser lalcalde de tots els barcelonins i barcelonines. I aquestes són les paraules en les que creu.CULTURA SIN LIBERTAD. LA SOCIEDAD DE ESTUDIOS Y PUBLICACIONES (1947-1980) (ANES, GONZALO/GÓMEZ MENDOZA, ANTONIO)
Desde que se fundó en 1947, la Sociedad de Estudios y Publicaciones desarrolló sus actividades de forma silenciosa sin darles publicidad en la prensa ni en ningún otro medio de comunicación. No hubo anuncios de sus actos ni reseñas de los ciclos de conferencias en los periódicos. El trabajo científico, callado y eficaz fue el único objetivo que quiso alcanzar. Ninguno de sus promotores, ni de quienes la dirigieron y organizaron mientras existió, sintieron jamás la tentación de la notoriedad, por lo que nunca esperaron que se reconociera públicamente su labor. Ésta es la causa de que no quisieran exhibir cuanto en la Sociedad se hacía. Facilidades para el trabajo, trato cordial con los directores de los seminarios y con quienes colaboraron en ellos fueron siempre notas propias de la Sociedad. Por ello, la Casa de las Siete Chimeneas, sede de los seminarios y lugar donde se daban las conferencias, era vista por todos como hogar propio. Allí se reunían y cambiaban impresiones los asistentes a los seminarios en un ambiente que les resultaba familiar, cordial y amistoso, inolvidable para quienes tuvimos la fortuna de vivirlo.










