Teología cristiana

LA PALABRA DE DIOS CADA DÍA, 2007

«Señor, enséñanos a orar» (Lc 11, 1). Ésa es la petición que hizo un discípulo a Jesús tras haberle visto rezar. Esta invocación es también la nuestra. ¿Cuántas veces, en efecto, nos preguntamos cómo rezar, cómo dirigirnos al Señor, qué palabras utilizar para ser escuchados? Hacemos bien en pedir al Señor que nos enseñe a rezar. Rezar es escuchar la Palabra de Dios, leerla con el corazón disponible y luego dirigirse al Señor con las palabras y los sentimientos que él mismo suscita en nuestro corazón. En una vida llena de empeños y de preocupaciones, lo primero de lo que prescindimos es precisamente de la escucha de la Palabra del Señor, es decir, del tiempo de la oración. La Palabra de Dios cada día 2007 quiere ayudarnos a elegir «la mejor parte» cada día. Por eso marca el paso de los días del año indicando un pasaje bíblico con un breve comentario espiritual, que puede ir acompañado también por la oración semanal tal como se hace en la Comunidad de Sant’Egidio. El creyente no debe cansarse jamás de rezar.

DICCIONARIO DE ESPIRITUALIDAD

Este Diccionario constituye el primer intento completo de un tratado orgánico que tiene como objetivo principal la espiritualidad cristiana en sus contenidos doctrinales y en su riquísimo desarrollo histórico. Su fin es informar y formar acerca de los problemas de la doctrina y de la vida espirituales (incluso no cristianas), siguiendo una línea de divulgación y de documentación puesta al día. Tiene carácter principalmente doctrinal, pero también histórico, psicológico y pastoral. La presente edición es más que una simple versión, ya que presenta un notable incremento en artículos y en bibliografía respecto al original italiano. E. Ancilli fue profesor de la pontificia Universidad Urbaniana, autor de diversos libros y artículos y director de la "Rivista di vita spirituale". El nutrido grupo de colaboradores está formado por italianos y españoles, todos ellos poseedores de altos grados académicos y en su mayoría profesores de facultades e institutos eclesiásticos.

OYENTE DE LA PALABRA

Oyente de la palabra es una designación bíblica del hombre con vistas a la revelación, partiendo del pensar de santo Tomás de Aquino aunque sin ignorar los impulsos y problemas de las filosofías actuales. En él se considera al hombre como un ente que sólo históricamente alcanza su realización y que debe prestar atención a la historia para contactar con esa palabra que motiva e ilumina la existencia. Así la cimentación de la existencia creyente sobre una palabra de Dios pronunciada históricamente no aparece como algo arbitrario y discrecional, sino como algo que responde a lo más profundo de esta existencia. Esta obra quiere ser una antropología dentro de la teología fundamental, una pieza fundamental en la ilustración racional de la fe. Este debate es más urgente que nunca porque la relación fundamental del hombre con la historia pasa cada vez más a segundo término debido al predominio de un ideal del conocimiento de índole científica y técnica. Así, el hombre moderno muestra de antemano escepticismo o incomprensión ante el intento de motivar y explicar su existencia a partir de la historia.

CARNE DE LA IGLESIA, CARNE DE CRISTO

En nuestro tiempo no resulta problemático definir a la Iglesia como «comunión»; sin embargo, esto no siempre ha sido así. Tanto a lo largo de la historia del cristianismo, como en el diálogo ecuménico, el tema de la comunión no es pacífico. Investigar los orígenes y las fuentes de esta afirmación teológica aplicada a la Iglesia ha sido el objetivo principal de esta breve obra de eclesiología. Diferentes teólogos católicos, protestantes y ortodoxos han planteado a Jean-Marie Tillard distintas cuestiones sobre sus planteamientos eclesiológicos. Por ejemplo: ¿Cuáles son los datos de la tradición antigua que permiten aplicar la categoría de comunión a la Iglesia? ¿Cómo es posible comprender que la Iglesia, a través de la eucaristía, se injerta comunional y solidariamente en la humanidad desgarrada? ¿Cómo justificar que cada cristiano individual nunca está sólo, ni siquiera ante Dios, sino que se encuentra dentro de la comunión de la Iglesia? ¿Cómo entender y razonar que la Iglesia es comunión antes que sociedad?

DIOS EN JESÚS

Este ensayo de cristología reflexiona sobre la articulación del binomio Dios y Jesús, comparando las distintas concepciones que se tienen de Dios con la imagen que se desprende del Padre mirando al Hijo. El verdadero rostro de Dios sólo puede ser reconocido en Jesús de Nazaret, al mismo tiempo que las profundidades de conciencia de este judío del siglo I sólo son agotadas si las ponemos en relación al Dios de quien vivió y al que sirvió a lo largo de su existencia terrena. Dios en Jesús y Jesús en Dios es la óptica formal que ayuda al lector, a lo largo de los distintos capítulos, a evangelizar sus imágenes de Dios; conscientes de que la comunidad cristiana tiene que definirse permanentemente ante una alternativa: servir al Dios vivo y verdadero barruntado en el rostro de Jesús o servirse de un Dios fabricado a imagen de nuestros deseos y proyectos, un Dios humano, demasiado humano.

MARÍA, BELLEZA DE DIOS Y MADRE NUESTRA

Armado con los recursos de la literatura y de la ciencia teológico-bíblica, Francisco Contreras ha seleccionado 15 poemas dedicados a María, escritos por los poetas españoles más representativos del siglo XX, y los ha interpretado, haciendo un comentario literario-teológico de cada uno de ellos.ÍndiceComentario al icono de la Virgen de Vladimir 1. Historia 2. Visión de conjunto 3. La belleza espiritual de María y el Niño 4. Contemplación de los primeros planos 4.1. María 4.2. El Niño o el prodigio de icono 4.3. La Madre y el Niño cerca, o la Iglesia y Cristo juntos Comentario poético del icono: La Madre y el Niño Presentación 1. El poeta deja hablar al corazón en su propio lenguaje 2. La belleza de María es «más joven que el pecado» PRIMERA PARTE Una amplia introducción 1. El camino de la belleza (via pulchritudinis) para llegar a María 2. La voz orientadora del papa Pablo VI 3. La belleza de María según el evangelio de Lucas: «María, la llena de gracia» 4. La belleza de María según el Nuevo Testamento: una aproximación 5. La belleza de María en la tradición de la Iglesia 6. Huellas de María diseminadas en la literatura universal 7. Poetas marianos en la España del siglo XX 8. No una recopilación, sino un comentario al poeta y al poema mariano SEGUNDA PARTE Comentario a algunos poemas marianos de España en el siglo XX I. La más divina cuanto más humana (Manuel Machado) 1. Introducción 2. Murillo, el pintor de la Inmaculada Concepción 3. Manuel Machado: el poeta 4. Poema o cuadro 5. Contemplación del soneto Las Concepciones de Murillo 5.1. Primer cuarteto 5.2. Segundo cuarteto 5.3. Primer terceto 5.4. Segundo terceto 6. Conclusión II. Y María..., igual que una azucena, se doblaba al anuncio celestial (Juan Ramón Jiménez) 1. Introducción 2. Vida 3. Obra poética 3.1. Etapas de su obra poética 4. Poesía religiosa 5. El libro de nuestro poema: Poemas impersonales 6. Comentario al poema 6.1. La naturaleza, entrevista como ámbito (vv. 3-5a) 6.2. La Anunciación a María y la Encarnación divina (vv. 5b-8) 6.3. La naturaleza, partícipe del misterio realizado (vv. 9-14) 7. Conclusión III. ¿A dónde va, cuando se va, la llama?(Gerardo Diego) 1. Gerardo Diego: poesía total 1.1. Una poesía que es música 1.2. Equilibrio poético: vino nuevo en odres viejos 2. Poesía religiosa 3. Comentario al poema 3.1. Primer cuarteto: ¿a dónde? 3.2. Segundo cuarteto: ¿quién, qué? 3.3. Primer terceto: las huellas de su vuelo 3.4. Segundo terceto: la ausencia del que queda 4. Conclusión IV. Virgen María, Madre, dormir quiero en tus brazos hasta que en Dios despierte (Dámaso Alonso) 1. Biografía de un poeta 2. Nuestro texto en su contexto de desencanto: Hijos de la ira 3. El poema: un grito en la noche 3.1. Abandono total, desolación 3.2. María, madre 3.3. María, madre: ¿una nueva tierra prometida que mana leche y miel? 3.4. María, humana: madre de carne sólo 4. Conclusión V. Dios te salve, Anunciación. Morena de maravilla (Federico García Lorca) 1. Introducción 2. Nuestro poema en el Romancero gitano 3. El romance San Gabriel 3.1. Primera parte: presentación del arcángel Gabriel 3.2. Segunda parte: el misterio de la Anunciación 3.2.1. El saludo de Gabriel 3.2.2. Respuesta de Anunciación 4. Conclusión VI. Toquen mis manos el cuadrado anzuelo -tu escapulario?, Virgen del Carmelo (Rafael Alberti) 1. Un poeta junto al mar 2. Rafael Alberti: el poeta 3. El libro Marinero en tierra 4. El soneto Día de tribulación 4.1. Invocación 4.2. Exposición y súplica 4.3. Petición 4.4. Voto o promesa propiciatoria 5. Conclusión VII. Trillo es tu pie de la serpiente lista (Miguel Hernández) 1. Introducción 2. Miguel Hernández: la poesía como destino 3. Biografía del poeta Miguel Hernández 4. Nacen en el campo las flores: sus versos necesarios 5. Poesía religiosa 6. Nuestro soneto 6.1. Primer cuarteto 6.2. Segundo cuarteto 6.3. Primer terceto 6.4. Segundo y último terceto 7. Conclusión Apéndice VIII. Enlaza los sarmientos de mis brazos en tu misericordia (Leopoldo Panero) 1. Introducción 2. Vida y obras 3. La presencia de Dios en su poesía 3.1. Búsqueda de Dios dentro 3.2. Búsqueda de Dios en las relaciones humanas 3.3. Búsqueda de Dios en la naturaleza 4. El poema a la Virgen de Leopoldo Panero 4.1. Todo es recuerdo: en busca del tiempo perdido 4.2. Tres corazones vibran al unísono 5. Conclusión IX. ¡Y Dios puso su mano en la corriente! (Luis Rosales) 1. Introducción 2. «Me gusta recordar que he nacido en Granada» 3. El poeta Luis Rosales en Madrid; en Granada, la tragedia 4. Obra poética 5. El soneto: un mundo bien hecho por la gloria de María 6. Conclusión X. Debió ser, de tan dulce, tu sonrisa, oh, Virgen Santa, pura, inmaculada (Rafael Morales) 1. Una vida que es su obra: Rafael Morales 2. El soneto: la arquitectura del gozo de María 3. La naturaleza se llena de adjetivos 4. Conclusión XI. Ruega, gritando, Madre (Pedro Casaldáliga) 1. Introducción 2. Pedro Casaldáliga o el evangelio de la poesía 3. Biografía del poeta o el itinerario de vida y poesía 4. Poeta misionero en un «mundo sin retorno» 5. La presencia de María en su poesía 6. El ro