Ya embarcado con destino a Chile, con el propósito de colaborar en el proceso de independencia de la incipiente república americana, Jack Aubrey va a cmbiar completamente de rumbo cuando conoce la noticia del momento: Napoleón ha huido de la isla de Elba y es fácil deducir con qué propósito. De nuevo al servicio de la Armada Real, Aubrey va a verse al frente de las más arriesgadas misiones en unos meses críticos para la paz de Europa, y la ayuda del espía y buen amigo Stephen Maturin va a ser más necesaria que nunca.