Es prudente no empeñarse en filosofar, para meter luego a los hombres en el concepto filosofico, sino tomar las cosas al contrario, contemplando la labor de los hombres para edificar sobre ella las teorias.
Es prudente no empeñarse en filosofar, para meter luego a los hombres en el concepto filosofico, sino tomar las cosas al contrario, contemplando la labor de los hombres para edificar sobre ella las teorias.