La primera en la frente. Tengo que confesarte algo: un mago no se hace en siete semanas y media. Por supuesto, ser un buen mago te llevará algo más de tiempo, pero la noticia buena es que si sigues los pasos que te indico en este libro y ensayas los juegos de la manera que te explico aquí, no solo subirás en el escalafón y pasarás de ser el chavalito que se sabe unos juegos, a el mago del grupo, sino que te divertirás enormemente haciéndolos y, además, aprenderás el arte de la comunicación. Porque un buen mago tiene que ser, necesariamente, un gran comunicador. Pero estás de suerte amigo, déjame llamarte así, porque este libro te permitirá aprender la técnica con un mínimo esfuerzo gracias a la experiencia acumulada durante años dando clases de magia de todos los niveles y a alumnos de todas las edades.