Hace ya más de un año que Juan Pablo II conmovió al mundo con su sufrimiento. Fiel a la promesa hecha al cardenal Wyszynski en el momento en que fue elegido, había guiado a la Iglesia y a los cristianos en el paso al tercer milenio. Con su ejemplo y con su palabra, Juan Pablo II se ha convertido en un testimonio de paz para los creyentes de otras religiones y para todos los hombres de buena voluntad. Esta fecundidad evangélica se nutría de su gran participación en el dolor. En su infancia perdió a sus padres, la juventud quedó marcada por la experiencia de la guerra y la persecución nazi, a las que siguieron las restricciones del régimen comunista. Como Papa sufrió un atentado, el mal de Parkinson y numerosos ingresos en el hospital. Hombre de dolores, Wojtyla mostró siempre una atención constante hacia los enfermos y sufrientes, que percibían en él la escucha y la comprensión de su corazón. Este libro recoge la concepción del sufrimiento en el magisterio y en la vida de Juan Pablo II, así como los testimonios de su médico personal y de monseñor Comastri, que narra la respuesta de los fieles de todo el mundo en su despedida al Santo Padre. Un libro fascinante para re vivir una historia de gratitud y amor.