La educación en general y el proceso de enseñanza-aprendizaje en particular, se sitúa en un momento de necesaria reflexión, imprescindible para adaptarse a la sociedad y las exigencias del siglo XXI. Es por ello, que en los últimos años la neurociencia ha aportado novedades que nos permiten comprender cómo funciona el cerebro y cuáles son sus mecanismos cerebrales para que se origine el aprendizaje. Debido a la edad en la que nos encontramos es necesario entender el funcionamiento del cerebro para así comprender mejor como es el proceso de aprendizaje de un niño. Para ello, se hace evidente tener en consideración las portaciones que nos dejan tanto la pedagogía como la psicología, ya que ambas nos ¿invitan¿ a reflexionar, como se ha mencionado en líneas anteriores, sobre el proceso educativo que se lleva a cabo en las aulas. Para ello, la neuroeducación ayudará a comprender cuales son las herramientas y mecanismos más adecuados para cubrir las necesidades e intereses de su alumnado, es decir, la neuroeducación tiene como propósito aprovechar el conocimiento sobre cómo funciona el cerebro y así poder enseñar, y por ende, aprender mejor. Por todo esto, el presente proyecto pretende diseñar e implementar una acción educativa basada en la gamificación, con el objetivo de conseguir una mayor motivación del alumnado en su aprendizaje frente a contenidos de carácter más teóricos mediante la utilización de las TIC. Además, como docente, se ha de ser consciente de la importancia que el juego comporta en la vida del ser humano, y sobre todo, del niño. Por lo que la combinación de juego más utilización de las TIC ampliarán las posibilidades de aprendizaje sin duda. A simple vista, parece ser que los términos gamificación y juego van unidos de la mano, pero cabe matizar que cuando se alude a ellos lo que se pretende buscar fórmulas motivadoras para asegurar el éxito de los estudiantes. (Díaz, 2014)