Este libro realiza una aproximación histórica al Magisterio de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. Recoge, de forma sintética y sugerente, la lenta y continua elaboración histórica de una tradición plurimilenaria sobre la familia (entre los siglos I a XX). Al hablar de la familia, la Iglesia se ha centrado en el matrimonio como tema central, fundamento de la felicidad personal y del bien común, que ha contribuido de modo decisivo a la construcción de la cultura Occidental. La perspectiva histórica que aquí se adopta permite descubrir continuidades sorprendentes de una profundidad histórica asombrosa, al tiempo que, al albur de las grandes crisis históricas, re-elaboraciones constantes cada vez más finas, que aspiran a ser comprensiones más profundas de esas mismas realidades. Sin embargo, las tesis que aquí se defienden no solo tienen valor histórico; descubrir qué cambia y qué permanece con el paso de los siglos a medida que el hombre va acumulando conocimiento sobre sí, muestra que nos encontramos ante una tradición viva, de gran riqueza actual. Una tradición es viva cuando –fiel a sus raíces– sabe explicar el mundo que le ha tocado vivir a las generaciones actuales. Así la pregunta clave que se intenta responder a lo largo de estas páginas es: ¿tiene este corpus algo que decir a los hombres de hoy día? O, por el contrario, ¿es un cúmulo de saberes sin vigencia real en el mundo que nos ha tocado vivir?