Antes de empezar a lamentarnos por los fallos de memoria, deberíamos introducir la estimulación cognitiva en nuestra actividad diaria. Los científicos insisten en que esta estimulación debe ser variada para que sea eficaz. En estas páginas se presentan 150 ejercicios para estimular diferentes áreas cognitivas: atención, orientación, memoria, lenguaje, razonamiento y praxias, que suponen una continuidad a los ejercicios propuestos en los cuatro volúmenes anteriores. Dirigido a personas adultas y mayores, con un nivel cultural medio, pueden ser utilizados a nivel preventivo, por quienes simplemente desean mantenerse cognitivamente activos o por aquellas personas que comienzan a detectar pequeñas lagunas de memoria. Como rehabilitación, será una herramienta útil para personas que presentan deterioro cognitivo o padezcan la enfermedad de Alzheimer en estados iniciales.