Anil, tras quince años de ausencia, regresa a Sri Lanka. Naciones Unidas le ha encargado, dada su especialidad como antropóloga forense, que lleve a cabo una investigación. El país vive en una convulsión sangrienta, con tres fuerzas en conflicto: los Tigres Tamiles, el Ejército Popular de Liberación y los grupos paramilitares. El gobierno asigna a Anil un colaborador, el doctor Sarath Diyasena, profesor universitario experto en arqueología y que parece tener contactos en todas partes... Juntos improvisarán un laboratorio en que examinar los restos de un esqueleto encontrado donde no correspondía. Para Anil la experiencia es brutal. Ha vuelto a un país diferente donde la barbarie tiene un denominador común: no lleva firma. Sri Lanka es el horror y la luz, es la selva del asceta Thirama, es el país del escultor Ananda, que reconstruirá los rasgos del rostro del esqueleto a partir de su calavera, y es también el país de Gamini, un cirujano por cuyo hospital desfilan las víctimas de los atentados... En ese caleidoscopio de emociones y de encuentros, Anil no podrá distinguir entre amigos y enemigos, ni siquiera cuando el peligro se haga insoportable. Michael Ondaatje, ha escrito una espléndida historia sobre personajes desplazados que intentan vivir, gozar y entender en un entorno mágico pero deformado por la omnipresencia del mal.