En el primer tomo se hace una revisión crítica de las cuestiones básicas del monacato altomedieval, que discrepa bastante de lo afirmado hasta ahora en los tratados y estudios monásticos. El capítulo primero estudia las Reglas del monacato visigodo. El eremitismo gallego es el objeto del segundo capítulo, en el que se analizan la documentación y los enclaves tenidos por eremíticos. En el capítulo tercero se enjuician los planteamientos que ven el monacato visigodo dividido en dos corrientes monásticas, una heterodoxa y otra ortodoxa. El segundo tomo recoge la existencia de unos quinientos monasterios de la Galicia altomedieval; de cada monasterio se hace constar el nombre, su santo titular, ubicación, fuentes documentales e información bibliográfica. Siguen nueve Apéndices, entre los que destacan los dedicados a la Canónica compostelana, al Testamento del Conde Osorio Gutiérrez, a los dos primeros documentos de Oseira, y a la «Ribera Sagrada».