Cuando el Principito llega al Planeta de los Óculos, las noches son «blancas»: un montón de farolas lo inunda todo de luz, protegiendo así a sus habitantes de los óculos, unas peligrosas criaturas nocturnas. Sin embargo, el Principito enseguida descubrirá que los óculos son inofensivos y que el responsable del problema es cierta persona que utiliza el miedo de la gente
Pero ¿con qué fin?
Cuando el Principito llega al Planeta de los Óculos, las noches son «blancas»: un montón de farolas lo inunda todo de luz, protegiendo así a sus habitantes de los óculos, unas peligrosas criaturas nocturnas. Sin embargo, el Principito enseguida descubrirá que los óculos son inofensivos y que el responsable del problema es cierta persona que utiliza el miedo de la gente
Pero ¿con qué fin?