A mediados de los años ochenta, España empezó a adquirir un papel cada vez más relevante en la política internacional a través de su ayuda oficial al desarrollo. En la década de los noventa, las ONG, que tenían una larga tradición de cooperación en otros países, se afianzaron en España despertando el interés y hasta el entusiasmo de los jóvenes, y constituyeron una alternativa de la sociedad civil a unos partidos políticos y sindicatos burocráticos alejados de la realidad. Las protestas contra la exclusión social, la desigualdad y la pobreza globales se convirtieron en una constante. Otro mundo parecía posible. Pero la gran crisis económica de 2008 afectó a todas las políticas públicas, y entre ellas especialmente a la ayuda al desarrollo. El presupuesto español dedicado a la cooperación se desplomó y la financiación de los programas de educación en América Latina, de sanidad en África o de igualdad de género en Asia quedaron gravemente afectados. Esta situación obligó a las ONG y al sector de la cooperación en general a hacer autocrítica, replantearse su dependencia del Estado y reinventarse de una manera imaginativa y audaz. A medio camino entre el periodismo narrativo y el ensayo histórico, España solidaria explica la historia y las claves de la cooperación española en las últimas tres décadas: su ascenso, caída y esperanza, las personas que más han contribuido a su progreso, las experiencias de cooperantes sobre el terreno y los datos de la ayuda oficial al desarrollo. Una completa y amena panorámica que permite comprender la importancia que ha tenido esta decisiva colaboración en la política exterior española, no sólo para el Estado, sino también para su sociedad civil.