Nuestro protagonista Hércules viaja en su máquina del tiempo hasta Mondoñedo, la ciudad natal de Álvaro Cunqueiro. Para su sorpresa, la estatua del escritor cobra vida y le acompaña en esta divertida aventura. Juntos son transportados a otras ciudades gallegas llenas de recuerdos. En un entorno mágico, Cunqueiro presume de haber conseguido con su obra que Galicia dure mil primaveras más. Y confiesa su verdadero oficio: soñar.