Es un cuento de tradición húngara, con bonitas ilustraciones de Michèle Pouilly, recomendado para las primeras edades. Es una historia encadenada de animalitos, que a través de la repetición de los versos hará disfrutar a los más pequeños de la casa del placer de las palabras
Es un cuento de tradición húngara, con bonitas ilustraciones de Michèle Pouilly, recomendado para las primeras edades. Es una historia encadenada de animalitos, que a través de la repetición de los versos hará disfrutar a los más pequeños de la casa del placer de las palabras