Los antiguos pobladores del Nilo, amantes fervorosos de la vida, no podían descuidar un aspecto tan importante como la alimentación. La alimentación no sólo como una necesidad a satisfacer si no como un complejo placer sensorial. Con la lectura de este libro no veremos transportados a ese universo de colores, aromas que desprendían los variados platos aderezados con exóticas especias acompañadas por excelentes vinos y por la bebida egipcia por excelencia: la cerveza.