Las funciones tutorial y orientadora forman parte de un continuo. Ambas se podrían definir como un proceso dirigido a favorecer en el estudiante su desarrollo integral, facilitándole, a través de aprendizajes diversos, el conocimiento del mundo y de sí mismo, el tránsito de unos periodos evolutivos a otros, la relación con los demás (iguales, adultos y familia), así como encontrar su propio lugar en el mundo. Si nos centramos en la educación obligatoria, la función tutorial es el eje de todo el proceso formativo, el elemento clave que contribuye de forma decisiva a lograr una verdadera igualdad de oportunidades. Esta obra no es tanto un manual de acción tutorial como una carta de navegación, un mapa que nos ofrece rutas por las que transitar sin perderse. En este mapa hay tres regiones claramente diferenciadas, aunque necesariamente conectadas: el alumnado, objeto directo del trabajo del tutor o tutora, el equipo docente que debe actuar de forma coordinada y coherente, y las familias con quienes hay que establecer líneas de colaboración necesarias. La obra pretende ofrecer de modo complementario reflexiones y orientaciones para entender el trabajo con cada colectivo, así como pautas concretas de actuación.