El viaje por las Alpujarras es una delicia y no merece prisas. Sus pueblos, sus tradiciones, su arquitectura, sus gentes... pero sobre todo el marco natural privilegiado del entorno, atrapan la atención del senderista colmándolo de satisfacciones.
El viaje por las Alpujarras es una delicia y no merece prisas. Sus pueblos, sus tradiciones, su arquitectura, sus gentes... pero sobre todo el marco natural privilegiado del entorno, atrapan la atención del senderista colmándolo de satisfacciones.