En este libro James Petras dice todo o casi todo lo que se trata de ocultar sobre la política internacional de los Estados Unidos, especialmente en su relación con América Latina, y lo dice de una manera nítida, sin ambigüedades y, desde luego, seriamente documentada; lo que es posible porque él no es un simple profesor instalado en una cátedra, sino un viajero al corazón de los problemas, allí donde se plantean y allí donde se sufren con mayor intensidad. No se olvidarán fácilmente capítulos como el que dedica a las ONG, que tan útil ha de ser para la desmixtificación de estas organizaciones, o el de las relaciones entre el Imperio y el narcotráfico, o aquel en el que establece los vínculos que hay -muy profundos- entre el pensamiento de Che Guevara, cuya importancia teórica reivindica, y los actuales movimientos revolucionarios latinoamericanos. La densidad filosófica se hace patente en su trabajo sobre la globalización, y su fuerza de análisis histórico es evidente cuando reflexiona sobre el pasado, presente y futuro del Imperialismo.