La excesiva permisividad, la falta de directrices claras, la exagerada sobreprotección de los hijos en el ambiente familiar así como las normas legales poco exigentes en cuanto al respeto y al esfuerzo en los centros educativos, son factores que contribuyen a que, hoy en día, las generaciones de niños y jóvenes se comporten como "auténticos tiranos", tanto en la esfera familiar como en la educativa. La solución no es fácil. Pero, algo habrá que hacer.