Cualquiera puede preguntarse por qué no existía un libro como éste si la Universidad, su profesorado, las víctimas del mobbing y en general todos nosotros, lo estábamos pidiendo a gritos… Claro que, si lo pensamos bien, su autora tenía que ser profesora de universidad, conocer todos los entresijos de la misma y haber sido – y sintiéndolo mucho por ella - víctima del mobbing universitario para, de este modo, haber sentido en su propia piel la indefensión, la injusticia, la impotencia y el desamparo. Además, y como buena víctima del mobbing, debía ser solidaria, brillante y creativa hasta el punto de estar dotada con el don de la escritura y la palabra. Rosa Peñasco, la autora ideal para escribir esta obra, convierte una realidad indigesta como el mobbing universitario en un ensayo claro y denunciante. Con un estilo fluido y ameno, ha sabido reunir y manejar con soltura testimonios, doctrina, prensa, estadísticas y otros soportes. Su humano e irónico corazón no sólo es capaz de mofarse de una realidad oscura a través de un Glosario sarcástico-universitario, sino de dedicar algunas joyas a los acusadores (¿Y no será que eres tú el necio, si presumiendo de sabio, tratas al necio, que no es necio, con desprecio?), a los entresijos de la Universidad (¿Funcionamiento de la Universidad? ¡No sé si funciona o miento!), a las leyes que la regulan (La libertad de cátedra, es un poder como una catedral que concede la ley sólo a los catedráticos) y a sus dirigentes que abandonan a las víctimas de mobbing (los rectos de la Universidad) para terminar exorcizando el dolor de los acosados universitarios a través del humor: ¿Por qué en el sorteo universitario, en vez de tocarnos la pedrea, tuvieron que apedrearnos?.
Cualquiera puede preguntarse por qué no existía un libro como éste si la Universidad, su profesorado, las víctimas del mobbing y en general todos nosotros, lo estábamos pidiendo a gritos… Claro que, si lo pensamos bien, su autora tenía que ser profesora de universidad, conocer todos los entresijos de la misma y haber sido – y sintiéndolo mucho por ella - víctima del mobbing universitario para, de este modo, haber sentido en su propia piel la indefensión, la injusticia, la impotencia y el desamparo. Además, y como buena víctima del mobbing, debía ser solidaria, brillante y creativa hasta el punto de estar dotada con el don de la escritura y la palabra. Rosa Peñasco, la autora ideal para escribir esta obra, convierte una realidad indigesta como el mobbing universitario en un ensayo claro y denunciante. Con un estilo fluido y ameno, ha sabido reunir y manejar con soltura testimonios, doctrina, prensa, estadísticas y otros soportes. Su humano e irónico corazón no sólo es capaz de mofarse de una realidad oscura a través de un Glosario sarcástico-universitario, sino de dedicar algunas joyas a los acusadores (¿Y no será que eres tú el necio, si presumiendo de sabio, tratas al necio, que no es necio, con desprecio?), a los entresijos de la Universidad (¿Funcionamiento de la Universidad? ¡No sé si funciona o miento!), a las leyes que la regulan (La libertad de cátedra, es un poder como una catedral que concede la ley sólo a los catedráticos) y a sus dirigentes que abandonan a las víctimas de mobbing (los rectos de la Universidad) para terminar exorcizando el dolor de los acosados universitarios a través del humor: ¿Por qué en el sorteo universitario, en vez de tocarnos la pedrea, tuvieron que apedrearnos?.