Si hubiese que buscar la clave del éxito de «Niebla», cabría resaltar ante todo lo original del planteamiento y la extraordinaria agilidad con que Unamuno expone a lo largo de sus páginas muchas de sus ideas filosóficas fundamentales, impregnadas de una sutil ironía. Es una de las mejores novelas de nuestro siglo, que, alejada de unas coordenadas espaciales y temporales concretas resulta vigente después de tantos años.