Este ensayo es una exploración sobre la vida política y jurídica de la Unión con el fin de formular un nuevo europeísmo para el siglo XXI. Estudia los aspectos esenciales de la evolución del ejercicio del poder europeo y de las normas que lo regulan, tanto en su dimensión horizontal (instituciones) como vertical (distribución de competencias entre la Unión y sus Estados). Ofrece una teoría del poder para entender, justificar y criticar con un fundamento sólido el desarrollo del Derecho comunitario. Pone el acento en el contexto histórico en el que han evolucionado las normas y las distintas visiones políticas con las que se ha justificado la transferencia de poder al nivel europeo y se pregunta por el modelo de democracia de la Unión y la relación entre la política y sus políticas. Incluye asimismo un análisis de las estrategias políticas y las bases jurídicas con las que España se ha desarrollado como Estado miembro. En su capítulo final, ofrece una narrativa para entender el éxito histórico de la integración europea hasta principios de este siglo, el agotamiento de la utopía soñada por la generación Monnet y el impacto de la crisis del euro sobre una Unión que sufre fatiga política. A partir de ahí, propone entrelazar tres elementos básicos desde los que formular una nueva utopía europea, en la que el poder europeo se legitime en cuanto a tal poder y no solo por ser una valiosa contribución a la vida económica, social y política de sus componentes nacionales.