Los interrogantes ante el dolor suenan con más fuerza que nuestra capacidad para darles una respuesta: ¿Por qué no interviene Dios? ¿Por qué Dios me castiga de este modo?... El autor recoge estas reacciones y elabora un vocabulario del sufrimiento que se convierte en clave de lectura para comprender el mosaico del dolor.
Los interrogantes ante el dolor suenan con más fuerza que nuestra capacidad para darles una respuesta: ¿Por qué no interviene Dios? ¿Por qué Dios me castiga de este modo?... El autor recoge estas reacciones y elabora un vocabulario del sufrimiento que se convierte en clave de lectura para comprender el mosaico del dolor.