“Al ver los frondosos naranjales de la Ribera del Júcar, el menos fantaseador piensa en el renombrado y fabuloso Jardín de las Hespérides. Inmenso jardín parecen, en efecto, los campos en que crece y prospera ese árbol privilegiado, en el cual todo es bello: el porte pomposo y elegante; las hojas siempre verdes y lustrosas; las flores, que por blancas, delicadas y fragantes, merecieron ser emblema de la virginidad; los frutos, perfumados y jugosos, ácidos y dulces a la vez, que por su brillante color fueron llamados propiamente manzanas de oro”. Alzira: Origen, Patria y Lonja de la Naranja y su Comercio”, es la frase con que hasta hace unas décadas se daba la bienvenida a quienes se acercaban a la ciudad. La naranja ha sido uno de los factores de riqueza, su cultivo y comercialización han supuesto la base del desarrollo económico a finales del siglo XIX y principios del XX.