Retrato del artista adolescente, viejo es una incursión conmovedora y fascinante al interior de la mente de un artista que reflexiona sobre su vida en busca de una fuente de inspiración. Una excepcional, emotiva y cautivadora mirada sobre la creatividad, con todos sus momentos de ilusión esperanzada y de angustiosa decepción. Eugene Pota, novelista que como el propio Heller se ha convertido en una leyenda, en un icono cultural gracias a su primera novela, busca un argumento para su obra definitiva cuando percibe próximo el ocaso de sus días. Aquella primera novela marcó su carrera literaria. A partir de aquel momento toda su obra fue diseccionada minuciosamente por la crítica, y, con excepción de algún éxito efímero, fue considerada deficiente. En su búsqueda de argumento recurre a su mujer, asu agente, a su editor, a sus antiguas amantes, incluso a su médico. Todos le aportan ideas, pero ninguna convincente, hasta el punto de verse arrastrado por la desilusión. En su desasosegada lucha con la inspiración, Pota, «alter ego» de Heller, profundiza en el «trágico componente» de las vidas de algunos escritores como Scott Fitzgerald, Henry James, Jack London y Joseph Conrad; los estragos que causó en ellos un éxito temprano que luego no encontraron en el resto de su obra. De paso, entre sus peripecias vitales y sus comienzos fallidos de novela, rinde homenaje a sus autores favoritos; entre otros, Mark Twain, Franz Kafka y James Joyce con el guiño del título. Retrato del artista adolescente, viejo fue la última narración de Joseph Heller.