Desde que, en 1898, Secondo Pia, realizó la primera fotografía de la Sábana Santa de Turín, la que hasta entonces había sido una reliquia más atribuida a Jesucristo, pasó a convertirse en un enigma fascinante. En la placa del negativo fotográfico apareció
Desde que, en 1898, Secondo Pia, realizó la primera fotografía de la Sábana Santa de Turín, la que hasta entonces había sido una reliquia más atribuida a Jesucristo, pasó a convertirse en un enigma fascinante. En la placa del negativo fotográfico apareció