O.C FREUD 19 EL YO Y EL ELLO Y OTRAS OBRAS (Freud Sigmund)

EL MALESTAR EN LA CULTURA (Freud Sigmund)

EL PEQUEÑO HANS (Freud Sigmund)

O.C FREUD 14 CONTRIBUCION A LA HISTORIA DEL MOV. PSICOANALI (Freud Sigmund)

O.C FREUD 9 DELIRIO Y LOS SUEÑOS EN LA GRADIVA DE W.JENSEN (Freud Sigmund)

O.C FREUD 18 MAS ALLA DEL PRINCIPIO DE PLACER (Freud Sigmund)

O.C FREUD 12 SOBRE UN CASO DE PARANOIA DESCRITO AUTOBIOGRA (Freud Sigmund)

O.C FREUD 24 INDICES Y BIBLIOGRAFIAS (Freud Sigmund)

O.C FREUD 13 TOTEM Y TABU Y OTRAS OBRAS (Freud Sigmund)

Lo siniestro (Freud Sigmund)

MOISÉS Y LA RELIGIÓN MONOTEÍSTA (Freud Sigmund)

TEXTOS ESENCIALES SIGMUND FREUD (FREUD SIGMUND)

CONTRIBUCIONES A LA PSICOLOGÍA DEL AMOR (FREUD SIGMUND)
¿Qué dicen esos textos del amor? Paradójicamente, que es una cuestión de escisión. Escisión del objeto del amor entre las dos figuras (aunque no son exactamente figuras) de la mamá y la puta, y falta de conjunción de la corriente tierna y la corriente sensual, de la cual resultan la impotencia psíquica en el hombre («cuando aman no anhelan, y cuando anhelan no pueden amar») y, en la mujer, la negociación compleja con la prohibición. Toda paradoja obedece a una doble lógica. En la primera, la paradoja es casi exclusivamente un modo de presentación de una difícil verdad: cuando esta aparece, aquella desaparece. Así, la escisión del amor está presa en otro clivaje, de mayor alcance, que separa las «exigencias de la sexualidad» de los «requerimientos de la cultura».EL HOMBRE DE LOS LOBOS (FREUD SIGMUND)
«He soñado que es de noche y estoy en mi cama. (Mi cama tenía los pies hacia la ventana, frente a la ventana había una hilera de viejos nogales. Sé que era invierno cuando soñé, y de noche.) De repente, la ventana se abre sola y veo con gran terror que sobre el nogal grande frente a la ventana están sentados unos cuantos lobos blancos. Eran seis o siete. Los lobos eran totalmente blancos y parecían más bien como unos zorros o perros ovejeros, pues tenían grandes rabos como zorros y sus orejas tiesas como de perros al acecho. Presa de gran angustia, evidentemente de ser devorado por los lobos, rompo a gritar y despierto».