Personajes e historias que se combinan, como las pócimas en los matraces, para acabar elaborando una fórmula en la que el placer del lector es la clave. El padre del autor era boticario en la villa de Mondoñedo. Estas historias nacen de aquella memoria: desde la farmacia de Elsinor, castillo muy venteado, a la botica de la Meca, con su caimán en el techo; desde los venenos de Mahaut d'Artois, que pusieron fin a los Capetos en Francia, a la botica de los señores de Toledo... Un universo maravilloso por el que pasa el hombre buscando larga vida, a veces también dando la muerte.