Ellas, hoy como ayer, son las principales detractoras de quienes desean sacudir el letargo y abrir los ojos al pueblo engañado. Por sus apuntes desfilan petimetres en bicicleta, sotanas políticas, ayuntamientos destructores y una burguesía inactiva que huye de la ilustración e impugna los nuevos valores culturales, limitándose al chismorreo y al coleccionismo de baratijas. El libro está compuesto por unos apuntes hetero-géneos, una mezcolanza de situaciones, personajes y descripciones apretadas y espontáneas, plagadas de flores y espinas. Hacemos nuestra su nostalgia por los mejores tiempos perdidos, así como su creencia en la necesidad de difundir el saber, y educar a las nuevas generaciones, si no queremos ser borrados de la lista de los pueblos cultos.