Este libro se debe al afortunado entrecruzamiento de dos relatos semejantes, escritos por dos grandes escritores de las letras en español. Ambos fueron publicados por primera vez en periódicos y corregidos por sus autores en sucesivas ediciones. Los dos son cuentos que han viajado en el tiempo, más o menos librados de las inclemencias de las épocas cambiantes y son dos deliciosos retratos de dos ciudades, Madrid y México, que han dejado de ser lo que fueron, aunque ambas conserven aromas intactos por la pátina de los siglos.