Este libro está ideado para proporcionar un viaje por la historia de la banca y la parte de la ciencia que le ha dado cobertura a su gestión. Sin duda el tener cierta formación ayudará a la lectura pero la intención al escribirlo ha sido hacerlo de forma sencilla también para lectores que previamente hayan estudiado poco o nada la economía, la banca y la historia de las matemáticas. Pero lo relatado en este libro no es una novela, es historia y no ficción. Al iniciarse el siglo XXI, los repetidos ejemplos de la historia sobre crisis financieras fruto de la euforia y la codicia desenfrenada se habían olvidado. No es que los hombres sean ahora desesperadamente especuladores o más avariciosos que los de generaciones anteriores, sino que confiaron en que el sistema financiero era más seguro a la vez que se transmitía la idea de que los mercados financieros eran esencialmente estables y que su propia dinámica operativa eliminaba las manzanas podridas. No conformarse con unas modestas y seguras ganancias llevó a muchos bancos a comprometer los depósitos de los ciudadanos e incluso los equilibrios presupuestarios de algunos Estados, que sucesivas y gigantescas quiebras en la historia han puesto dolorosamente de relieve. Aun hoy las padecemos, como evidencia la crisis financiera que se desató en el verano de 2007. El peligro real que siempre acecha a la banca es la agitación del mundo económico, y aun cuando ésta se considere pasajera la medicina más segura es la prudencia y evitar las alucinaciones. La intención de este libro es contribuir a que las generaciones actuales ni ignoren ni nieguen el pasado, y consideren que en asuntos financieros el ser humano no ha demostrado la razonabilidad innata que los modelos financieros les suponen.