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La muerte, paso para la vida (Una mirada desde el sentido de la Pascua)

La pascua quiere decir esto, pasar de la muerte a la vida, este ciclo vital se repite: nacer, morir, resucitar… como las plantas: nacer y arraigar, trasplantarse y desarraigo, y volver a arraigar, nacer de nuevo… el cirio pascual nos lo recuerda: el padecimiento, la muerte, es la puerta de la vida, y esta es nuestra esperanza que nos une en el momento de dolor ante alguien querido que está muriendo, esperando el final. Al contemplar la vida llena de quien ha estado tantos años a nuestro lado, el corazón se nos va a Jesús, que con su pasión y resurrección vino a traernos la buena nueva de que Dios es Padre y nos manda su Espíritu para ir hacia Él: “los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios”. Sí, somos hijos de Dios, y si somos hijos, también somos herederos… puesto que sufrimos con él para llegar a ser glorificados con él (Carta a los Romanos, 8) . Los sufrimientos del mundo presente no son nada comparados con la felicidad de la gloria… todos estamos esperando esta manifestación de los hijos de Dios, tenemos ya los frutos de esta cosecha en la esperanza: cuando sembramos bondad ya la recogemos, en nuestro corazón, pero es sólo una prenda de lo mucho que será el cielo.
Para acompañar a Cristo en su gloria, en el triunfo final, hace falta que participemos antes en su holocausto, así nos identificamos con Él. La devoción cristiana al Santo Cristo nos habla de que hace falta morir para poder vivir, y cuando una persona a la que apreciamos ha alcanzado la cumbre, después de haber disfrutado de la vida, cuando ha conseguido llegar a la otra orilla, en este río que es la vida, queremos recordarla con acción de gracias por el tiempo que la hemos tenido cerca, por la vida que ha podido disfrutar, plena de frutos de bondad. Dar gracias a Dios por todos los años que hemos podido gozar de su compañía, con la pena de no tenerla ya, pero con la esperanza de que la muerte es un cerrar los ojos de aquí y abrirlos a la Vida, a la felicidad, donde se disfruta ya del fruto de las obras buenas. Es sentir a Dios, que dice: “ven conmigo, ya has trabajado lo suficiente, ahora a gozar”.
El enigma más grande de la condición humana es la muerte. Es una cosa muy dolorosa que muera una persona a la que amamos, y sentimos la necesidad de rezar, con la fe de que “las almas de los justos están en manos de Dios”: la vida no se acaba con la muerte, tan sólo se transforma, y cuando termina la estancia aquí en la tierra empieza otra eterna en el cielo. Encomendamos en estos momentos a quien al mismo tiempo esperamos que se encuentra ya con Dios cara a cara, porque así como desde el bautismo ha compartido la muerte de Jesucristo, así estará con Él en el cielo compartiendo plenamente su resurrección, ahora con su alma y después también con el cuerpo glorioso, aquel día cuando Cristo, resucitando a los muertos, transformará nuestro pobre cuerpo para hacerlo semejante a Él (de la Plegaria Eucarística III). Esto es el que nos nace en el interior como queriendo expresar con palabras esa vida buscaba quien estaba con nosotros: “Todo mi ser tiene sed de ese Dios que me es vida”, dice el Salmo: “como la cierva desea el agua viva, así mi alma busca mi Dios”.
En esta vida no hemos de aspirar a una perfección de ser correctos -como si la cosa consistiera en tener las manos limpias-, sino amar –tener las manos llenas-: S. Joan de la Cruz nos lo recordaba diciendo que “al atardecer (de la vida) seremos juzgados en el amor”. Ya aquí tenemos el premio de las obras de amor, con una vida llena, y la tiene quien ama, así se descubre de donde viene todo amor: Dios es amor, y el amor de la tierra nos hace saber que el amor es eterno, que no se acaba con la muerte… y por lo tanto ya se puede ser feliz aquí (aun cuando dicen que es un valle de lágrimas, que sólo seremos felices en el cielo), pues aquí podamos ya tener, en la esperanza y como prenda segura, todo aquello que esperamos, así la felicidad del cielo es para aquellos que saben ser felices a la tierra; no consiste en tener una vida cómoda, sino un corazón enamorado, que sepa amar, aprender así a vivir la vida sin temor a la muerte: “La santidad consiste precisamente en esto: en luchar, por ser fieles, durante la vida; y en aceptar gozosamente la Voluntad de Dios, a la hora de la muerte” (J. Escrivà). Cuando comulgamos, en ese momento íntimo, podemos sentir más la proximidad de todos aquellos que ya están con el Señor, porque tenemos al Señor dentro, y podemos hablar con Jesús y con los que están con Él… La Virgen María es la gran intercesora para el momento de la muerte, a ella nos encomendamos siempre que decimos: “ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte”, momento que Ella nos abrazará y acompañará a Jesús, para disfrutar de aquello que siempre hemos deseado aún sin saberlo.
Llucià Pou Sabaté

De la blasfemia como género artístico

Quiero hablar de uno de los géneros de moda en el mundo de la comunicación, y que no es mal símbolo de lo que hemos vivido últimamente. Me refiero a la blasfemia.

Publicado en http://www.atreveteapensar.com/index.php?option=com_content&task=view&id=163&Itemid=1 

El cristianismo se lo ha puesto difícil a los blasfemos con cierto gusto. Blasfemar contra el Yahwé judío, blasfemar contra Alá o insultar a su profeta, siendo estúpido y perverso, tienen cierto matiz artístico. Enfrentarse a lo Invencible, a lo Omnipotente, a lo Infinitamente Afortunado e Intocable, no deja de tener un mérito aberrante.

De entrada, en el primer caso el blasfemo público tiene una fatwah asegurada a vuelta de correo, y en el segundo, el sambenito perpetuo de antisemita, que es el leproso ideológico de la época.

En cambio, hay algo particularmente insulso y patético en la blasfemia contra Cristo. El Cristianismo, para empezar, se basa en una blasfemia, en la blasfemia suprema. El blasfemo cristiano se enfrenta a una dificultad insuperable: no tiene delante un Júpiter tonante, sino un crucificado desnudo y humillado, lleno hasta arriba de golpes y salivazos; blasfemar de Él es llover sobre mojado. Incluso el signo que nos distingue, la cruz, podría ser considerado una blasfemia en otras religiones, tan paradójica como si los monárquicos franceses llevasen colgada del cuello una pequeña réplica de la guillotina con que decapitaron a Luis XVI.

Hay que entenderles. “Audaz” y “transgresor” son los calificativos que consagran definitivamente al intelectual moderno (calificar una obra de “inspiradora” o, peor, “bella” puede arruinar la carrera de un artista), pero tiene que ser una transgresión de mentirijillas, una audacia de pega, un dar a moro muerto gran lanzada. Siendo la multiculturalidad el único dogma ante el cual toda rodilla se dobla en el mundo moderno, hay que andarse con mucho ojo para no ofender a ningún colectivo de perpetuos ofendidos. Estos transgresores de pacotilla no osarían vulnerar las verdaderas reglas de juego; ni en sueños se les ocurriría, no sé, tratar con leve ironía la homosexualidad o hacer bromas con el papel de la mujer, que estos colectivos tienen la piel muy fina y un palo muy largo. Nada tan patéticamente servil como estos supuestos transgresores.

¿Qué les queda? ¡La Iglesia, naturalmente! Meterse con la Iglesia -el muñeco de pim-pam-pum favorito de la modernidad- es el modo más barato, seguro y rápido para acceder al Olimpo de la intelectualidad. Todo son ventajas. Uno puede ponerse las medallas del héroe sin riesgo alguno. Ofender a los católicos es como pescar en un barril.

Si yo mentase injuriosamente a los parientes cercanos de Jesús Polanco, podría denunciarme y haría muy bien. Pero en sus medios se insulta impunemente a los católicos y aquí no ha pasado nada.

Pero no tiene que ser así, no debe ser así. Los católicos no puede seguir asistiendo al linchamiento de su fe como si no fuera con ellos.

Puede ser muy evangélico poner la otra mejilla cuando te abofetean, siempre que sea la mejilla propia; cuando es la de nuestra madre no es más que cobardía.

Publicado por Carlos Esteban en Epoca.es

La tumba de Jesús

El anuncio del descubrimiento de la supuesta tumba de Jesús – realizado por los cineastas James Cameron y Simcha Jacobovici en su último documental «La tumba perdida de Jesús»- no sólo es contradicho por la arqueología, sino también por la historia.El dato de hecho es que se habla de tumbas antiguas, algunas del siglo I, descubiertas en el barrio de Talpiot, a inicios de los años ochenta, en las que están grabados algunos nombres como los de Jesús, María, José, Mateo… Este es el dato de hecho.
Pero tumbas como ésas hay muchas en el territorio de Tierra Santa. Por tanto, no hay nada nuevo en esta revelación, y menos aún si tenemos en cuenta que los nombres de Jesús, Jose, Maria o Mateo eran muy frecuentes en aquella época. Cabe decir que en los últimos años se han encontrado más de cuatro tumbas con nombres como estos. Además no existe ningún vinculo ni relación entre el Jesús de los Evangelios y estas tumbas. Ninguna referencia, ninguna inscripción. Nada, absolutamente nada. Sólo tres nombres comunes que aparecen en los evangelios.¿Por qué, entonces, tanto ruido?, Quizás porque Hollywood ha querido lanzar una exclusiva. Dado el éxito de operaciones como “El Código da Vinci”, se ha tratado de provocar otro éxito análogo, jugando con la auténtica cuestión en juego, es decir, si Jesús verdaderamente ha resucitado. De hecho, la tesis lanzada es que si allí está sepultado Jesús con su familia, entonces la resurrección no sería más que una invención de sus discípulos…Ahora bien, dejando a un lado la inconsistencia de la prueba arqueológica, que ha sido totalmente contestada por arqueólogos israelíes, el dato de hecho de la resurrección de Jesús es documentado rigurosamente en el Nuevo Testamento por las cinco narraciones de las apariciones: cuatro de los Evangelios y la de san Pablo.Todos los estudios críticos en estos dos últimos siglos han demostrado que en la verdad profunda de las narraciones de las apariciones se da una historicidad incontestable.Hay un vacío entre el Viernes Santo, cuando los discípulos abandonaron a Jesús, y el Domingo de Pascua, cuando se convirtieron en testigos de Él, resucitado, con un empuje y una valentía tales que llevaron ese anuncio a todos los confines de la tierra, hasta dar la vida por él.¿Que sucedió? El historiador profano no se lo explica. Los Evangelios nos lo dan a entender. Se dio un encuentro que cambió su vida. Y este encuentro, narrado en los pasajes de las apariciones, se caracteriza por un dato fundamental: la iniciativa no es de los discípulos, sino de él, el que esta vivo, como dice el libro de los Hechos de los Apóstoles (1, 3). Esto significa que no es algo que sucede en los discípulos sino algo que les sucede. A partir de este hecho, a lo largo de la historia, Cristo ha sido anunciado con un empuje que ha involucrado a genios del pensamiento, no visionarios, desde Agustín de Hipona y Tomás de Aquino, hasta Teresa de Calcuta, por poner tres ejemplos.¿Por qué tienen tanto interés los medios de comunicación por poner en su punto de mira a Jesús?Evidentemente porque Jesús, en lo profundo de la cultura de Occidente y no sólo de occidente, constituye un punto de referencia tan decisivo e importante que todo lo que le afecta nos afecta.

Arzobispo Bruno Forte- Miembro de la Comisión Teológica Internacional
Extraído de
ZENIT.org

Ser católico alarga la vida

Impiden su voz en los foros internacionales, ningunean sus métodos, y descalifican a su gobierno … ¿por qué?; la respuesta viene avalada por estos datos: de los 25 millones de habitantes, un 43% es católico; desde el año 91- fecha de inicio de una eficaz campaña de prevención se ha pasado de un 15% de infectados a un 4%; y en los últimos 7 años se ha conseguido disminuir el porcentaje de jóvenes promiscuos de un 60% a un 5%. Estos datos objetivos lanzan un torpedo a la línea de flotación de los defensores del negocio de los preservativos, demuestran que los valores sociales de la fidelidad conyugal están en alza, y como no interesa su difusión, los medios de comunicación los silencian, pero estos datos por si solos, constituyen todo un grito silencioso.

¿Dónde reside la clave del éxito?; reside en el diseño de una campaña basada en 3 opciones fundamentales y su posterior lanzamiento desde la esfera gubernamental: la estrategia del A, B, C. La A, consiste en la abstinencia, especialmente entre los jóvenes; con la B, se postula la fidelidad y la monogamia; y para los que no han seguido las recomendaciones anteriores, y sólo para esos casos, el uso del condón o preservativo.

Las y los ugandeses han hecho caso a la Iglesia Católica que habla - y no sólo para los católicos - de cambios en el estilo de vida y aconseja la abstinencia y la fidelidad, no sólo como valores morales, sino derivados del sentido común y de la necesidad de prevenir el sida: en los últimos 20 años han muerto 26 millones de afectados. Y años después, Uganda es un país con futuro porque sus jóvenes están sanos.

Otro dato esclarecedor: una supuesta reducción del sida con el condón en el 80º de los casos, sólo ha disminuido su incidencia de un 5º a un 1º, es decir casi nada. Ya cada campaña a favor del preservativo, le ha seguido un incremento en las enfermedades de transmisión sexual y en el número de embarazos en adolescentes.

¿Cómo podemos expandir esta verdad en el mundo entero y conseguir que los países más afectados - en su mayoría africanos - se convenzan de su realidad y urgencia?: seamos altavoz - cada uno en nuestro foro personal - y consigamos ser escuchados en los medios de comunicación. Es toda una tarea imponente y atractiva, que la humanidad nos agradecerá.

La experiencia del dolor (una explicación)

El pastel de Dios

 

A veces la vida nos deja tristes y desconcertados, con una visión pesimista de la condición humana. Hay presiones, surge un sentimiento de insatisfacción, nos falta aire… “Tengo pena de la vida, siento lastima de mis lagrimas, mis ojos están secos de tanto llorar, mi alma está resentida de tantos golpes, mi corazón lleno de cicatrices de tantas puñaladas, mi vida es un libro con palabras cubiertas de pena, escucho mi voz y solo son lamentos, tengo pena de esta vida resignada, tengo pena de mi cuerpo cansado, de este corazón marchito, tengo pena de la sequedad de sueños, tengo pena de mi falta de amor…, tengo pena por no poder soñar, tengo pena de lo que soy”… Así se leía en Internet, es la sensación que tiene alguien que sufre. Me acordaba de la historia de una chica joven, que desconsolada cuenta a su madre lo mal que le va todo: “-los estudios, un desastre; con el marido, la cosa no va bien, el examen de conducir suspendido”… Su madre, de pronto, le dice: “-vamos a hacer un pastel”. La hija, desconcertada por esta salida ilógica, le ayuda entre sollozos. La madre le pone delante harina, y le dice: “-come”. Ella contesta asombrada: “-¡si es impotable!” Luego le pone unos huevos, y vuelve a decirle: “-come”, y la hija: “-¡si ya sabes que los huevos crudos me dan asco!” Y luego un limón, y otros ingredientes…, y la hija que insiste en que eran cosas muy malas para comer. La madre lo revuelve todo bien amasado, luego lo pasa por el horno, y queda un pastel que dice “cómeme” de sabroso que está. La madre le dice a su hija la moraleja: “-Tantas cosas de la vida son impotables, no nos gustan, son malas. Decimos: ¡vaya pastel! Y muchas veces nos preguntamos por qué Dios permite que pasemos por momentos y circunstancias tan malos, y trabaja estos ingredientes malos, los revuelve bien, de la misma manera que hemos hecho ahora… dejando que Él amase todo esto, bien cocinado, saldrá un pastel pero no malo sino delicioso… Solamente hemos de confiar en Él, y llegará el momento en el que ¡las cosas malas que nos pasan se convertirán en algo maravilloso! Lo mejor siempre está por llegar.” El tiempo nos da muchas respuestas, vemos que el dolor ennoblece a las personas y las sensibiliza, las hace solidarias, al punto de olvidar su propio dolor y conmoverse por el ajeno… Aprendemos a valorar las cosas importantes que están cercanas, y no desear lo que esta lejano… El silencio de Dios ante tanto mal es un silencio que habla en todas las páginas de la Escritura Santa, de la fe de la Iglesia, que habla en Jesús colgado en la Cruz, que sufre callando, que sintió “eso” en su vida, y murió para con su dolor dar sentido al nuestro. Este Dios vivo nos deja rastros a su paso por la historia, como los montañeros que dejan marcas en el camino por donde pasan, hay unos mensajes que nos llegan como en una botella a la playa, en medio del mar de dolor, mensajes que se pueden oír en cierta forma, cuando tenemos el oído y corazón preparado. Son pistas que nos hablan de confiar, de amar, de que ante nosotros se abren dos puertas, la del absurdo (el sin-sentido) y la del misterio (la fe): abandonarnos en las manos de Dios es el camino que da paz, aunque no está exento de dolor, pero éste adquiere un sentido. Y sobre todo es Jesús en la Cruz que en tres horas de agonía nos muestra un libro abierto, hasta exclamar aquel “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?” Él, sin perder la conciencia de que aquello acabaría en la muerte, cuando se siente abandonado incluso por Dios, se abandona totalmente en los brazos de Dios, y se produce el milagro: pudo proclamar aquel grito desgarrador por el que decretó que “todo está consumado”; así, con la entrega de su vida la muerte ha sido vencida, ya no es una puerta a la desesperación sino hacia el amor del cielo, la agonía se convirtió en victoria y podemos unirnos, por el sufrimiento, al suyo y a su Vida. Es ya un canto a la esperanza, a la resurrección, pues el dolor no se convierte en el ladrón que nos roba los placeres que hay en la vida, sino un camino que nos habla de que la muerte es la puerta abierta para el gozo sin fin que es el cielo. Llucià Pou Sabaté

Diez estrategias para manipular a las masas

10 estrategias para, en una democracia, manipular a las masas y mantenerlas tranquilas, ocupadas y productivas para los poderosos: - Estrategia de la distracción -
- Crear problemas y ofrecer soluciones -
- Estrategia de degradación -
- Estrategia del diferido -
- Dirigirse al público como niños tontos -
- Utilizar el aspecto emocional antes que racional
- Mantener al público en la ignorancia y la estupidez -
- Promover la mediocridad -
- Reemplazar la revuelta por mediocridad -
- Conocer a los individuos mejor que ellos mismos
1.- Estrategia de la distracciónEl elemento primordial del control social, es la estrategia de la distracción consistente en desviar la atención del público de los problemas importantes y de las mutaciones decididas por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación continua de distracciones y de informaciones insignificantes.

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al publico de interesarse a conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y de la cibernética.

•Mantener la atención del publico distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener el publico ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales.•

2.- Crear problemas y ofrecer soluciones

Este método es también denominado •problema-reacción-solución•. Se crea primero un problema, una •situación• previsto para suscitar una cierta reacción del publico, a fin que este sea el demandante de medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desarrolle o intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad o policíacas en detrimento de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3.- Estrategia de degradación

Para hacer aceptar una medida inaceptable, es suficiente aplicar progresivamente, en •degradado•, sobre una duración de 10 años. Es de esa manera que condiciones socio-económicas radicalmente nuevas han sido impuestas durante los años 1980 a 1990. Desempleo masivo, precariedad, flexibilidad, relocalización, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que habrían provocado una revolución si hubieran sido aplicados bruscamente.

4.- Estrategia del diferido

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es de presentarla como •dolorosa pero necesaria•, obteniendo el acuerdo del publico en el momento para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero por que el esfuerzo no es desplegado inmediatamente. Enseguida por que el publico, la gente, tiene siempre tendencia a esperar ingenuamente que •todo irá mejor mañana• y que el sacrificio demandado podrá ser evitado. En fin, esto deja mas tiempo al publico para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarlo con resignación cuando llegue el momento.

Ejemplo reciente: el pasaje hacia el Euro y la perdida de soberanía monetaria y económica han sido aceptados por los países Europeos en 1994-1995 para una aplicación en el 2001. Otro ejemplo: los acuerdos multilaterales del ALCA (o FTAA) que los Estados Unidos han impuesto en el 2001 a los países de todo el continente americano (Centro y Sudamérica) a pesar de sus reticencias, concediendo una aplicación y vigencia diferida para el 2005. 5.- Dirigirse al público como a niños tontosLa mayoría de los spots de publicidad dirigida al gran publico utiliza un discurso, argumentos, personajes, y un tono particularmente infantil, muchas veces próximo a lo débil, como si el espectador fuera un niño de baja edad o un deficiente mental. Cuanto mas se intente buscar engañar al espectador u oyente, mas se tiende a adoptar un tono infantilizante.

¿Por qué? Si se dirige a una persona como si tuviera la edad de 12 años entonces, en razón de la sugestibilidad, ella tendrá, con cierta probabilidad, una respuesta o reacción también desprovista de sentido critico al igual que una persona de 12 años.

6.- Utilizar el aspecto emocional antes que el racional

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para hacer corto circuito al análisis racional, y por ende al sentido critico de los individuos. Además, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o insertar ideas, deseos, miedos o temores, pulsiones, o inducir comportamientos…

7.- Mantener al público en la ignorancia y la estupidez

Hacer de forma que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre o mediocre posible, de forma que la brecha de la ignorancia que aísla las clases inferiores de las clases sociales superiores sea y permanezcan incomprensible para las clases sociales inferiores.

8.- Promover la mediocridad

Promover al publico a encontrar •cool• (bien) el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9.- Reemplazar la revuelta por la culpabilidad

Hacer creer al individuo que el solo es responsable de su desgracia, a causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en vez de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-devalúa y culpabiliza, lo que genera un estado depresivo del cual uno de sus efectos es la inhibición de la acción. Y sin acción, no hay revolución!…

10.- Conocer a los individuos mejor que ellos a si mismos

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una brecha creciente entre los conocimientos del publico y aquellas poseídas y utilizadas por las elites dirigentes. Gracias a la biología, la neurobiología, y la psicología aplicada, el •sistema• ha logrado a un conocimiento avanzado del ser humano, a la vez físicamente y psicológicamente. El sistema ha alcanzado a conocer mejor el individuo común de lo que él mismo conoce de sí. Esto significa que en la mayoría de los casos, el sistema posee un más gran control y un más gran poder sobre los individuos que los individuos ellos mismos.Extraído de webalia

Premio “Herodes” a Directora que destruyó Nacimiento hecho por alumnos en Andalucía

GRANADA, 18 Dic. 06 (ACI).- El Foro Andaluz de la Familia concedió  este año el  irónico “Premio Herodes 2006” a la directora del Instituto de Mijas que retiró y depositó en bolsas de basura el Nacimiento  hecho personalmente por los alumnos y con ayuda particular económica de los profesores de religión, aduciendo que el Nacimiento en tiempo de Navidad “ofendía sensibilidades de no cristianos”. 

“Con este Premio Herodes 2006 queremos identificar acciones contra la infancia, como ésta, que ponen en peligro el futuro de nuestra sociedad, construida sobre valores de respeto mutuo, tolerancia, diálogo, aprecio de la dignidad de la persona, su trabajo y su creatividad”, explicó el Presidente del Foro Andaluz de la Familia, Federico Die.  

El Foro Andaluz de la Familia apoya también la petición de los padres a la Consejera de Educción para que destituya a la directora por ofensa a los alumnos y a sus familias

El Presidente del Foro Andaluz de la Familia añadió que la expresión “enseñanza laica”, en el texto actual del proyecto de Estatuto Andaluz, puede provocar que se repitan estas situaciones. “El término laico no aparece en la Constitución, es ambiguo, está provocando una intranquilidad en las familias sobre la enseñanza que recibirán sus hijos en los centros públicos, y podría producirse una huida de la enseñanza pública, que quedaría en desventaja competitiva al reducir su oferta educativa respecto a otros centros educativos de iniciativa social. El texto que se votará en el Senado el próximo día 20, debería quedar redactado así: “… La enseñanza pública será aconfesional, conforme al mismo carácter del Estado. …”, afirmó Die. 

Más ganas de trabajar… (Coherencia)

Ganas de trabajar

(Extraído de http://www.rrhhdigital.es/)

He leído en un periódico, con gran desazón, unas declaraciones de alguien que, muy ufano, declaraba perlas como “si supieran los jefes la cantidad de tiempo que empleamos en el trabajo en buscar otro empleo…”

 Y esto de lo que presumía esta persona pone de manifiesto varias cosas: primero, una absoluta falta de profesionalidad que dice bastante de quien así piensa (en mi pueblo se les llamaba “sinvergüenzas”); segundo, se trata de una total falta de respeto hacia la empresa y hacia sus compañeros; por último, demuestra una clarísima injusticia rayana en la estafa: cobrar un sueldo por no hacer su trabajo.

Pero, en el fondo, todo esto no son otra cosa que los síntomas de una sociedad enferma. Nos quejamos de la baja productividad de los trabajadores españoles. Pero la causa de esta baja productividad es, en la raíz, la actitud que tenemos ante el trabajo: andamos inmersos en una sociedad que adolece, entre otras cosas, de una notable falta de “ganas de trabajar”. Lo que sí se tienen son ganas de “tener un empleo” o de “ganar dinero”, que no es lo mismo.

No hay ganas de trabajar cuando uno se limita a cumplir escrupulosamente y de mala gana con sus tareas, negándose en rotundo a dar ni un paso más de lo que es la estricta obligación. ¡Cuántas veces hemos oído eso de “a mi no me pagan para eso” o “para lo que me pagan, bastante hago”!.

No hay ganas de trabajar cuando una persona aspira a tener un empleo sólo para que le sirva de trampolín para otro mejor remunerado, dedicando parte de su horario de trabajo a tal fin e importándole medio bledo la calidad de su propio desempeñ, o siquiera si se hace o no. Tampoco hay “ganas de trabajar” cuando un empleo se asume como algo que sirve para engordar el CV, como si se tratase de las muescas que hacían en sus revólveres los pistoleros del salvaje oeste americano del siglo XIX.

No hay ganas de trabajar cuando uno se apunta a tropecientos cursos (incluidas carreras universitarias) para obtener otros tantos títulos y presumir de ellos (con su reglamentario reflejo en el CV), pero realmente no se tiene la más mínima intención de aprender nada ni, por supuesto, de mejorar nada.

No hay ganas de trabajar cuando las ilusiones profesionales se aparcan debajo del felpudo de casa hasta que se pudren y uno llega a su puesto de trabajo amargado, despotricando contra todo lo que se menea y se está quieto y culpando de todos los males del mundo al primer compañero que pase por su lado, sin asumir jamás ningún error. “Yo nunca he cometido ningún error”, me contestó una persona, no hace mucho, en una entrevista de trabajo.

O cuando la jornada laboral la convertimos en una constante protesta contra “la empresa”, basándose en una envidia malsana de “los pingües beneficios que tiene porque lo único que hace mi jefe es explotarme”.

No hay ganas de trabajar cuando lo que se pretende es, simplemente, ganar suficiente dinero para poder vivir como un rajá, demandando toda clase de servicios de todo el mundo, a ver si, con un poco de suerte, podemos apuntarnos a la archidesconocida “sopa boba”.

Hace unos días mantenía una conversación con dos compañeros de trabajo (licenciados universitarios ambos) en la que les comentaba que en las entrevistas de selección que hago, cada vez me encuentro menos ganas de trabajar (Percepción, por cierto, compartida por la mayoría de los colegas con los que hablo). En mis tesis defendía que “ganas de trabajar” quería decir comprometerse con las tareas, deleitarse con la satisfacción de acabar el trabajo y acabarlo bien: ¡Hacerlo bien! ¡¡caray!!. Ganas de trabajar quería decir que todo trabajo (honesto) es el mejor del mundo (y, por supuesto, dignísimo) mientras no se encuentre otro mejor y, por lo tanto, no existen, repito, NO EXISTEN trabajos basura. Bueno, sí existen: trabajo basura es aquel que ejerce el “chorro” de turno y que se “forra” dando “pelotazos” hasta dar con sus huesos en la cárcel. Ese sí es un trabajo basura. Pero el sueldo (más grande o más pequeño) que uno se gana con esfuerzo, sacrificio, sudor (si el trabajo es físico), o dolores de cabeza (si es intelectual),… ese es un trabajo extraordinario.

“Ganas de trabajar”, consiste en definitiva, en “AMAR” el trabajo bien hecho, y para eso hay que poner, CADA MAÑANA, la misma ilusión profesional que tuvimos el primer día que trabajamos, y la misma exigencia y premura en terminarlo que tendremos el día anterior a nuestra jubilación.

En “Una historia del Bronx” (película altamente recomendada para todo el mundo) Lorenzo Anello, un modesto y honrado conductor de autobús, le dice a su hijo Calogero cuando éste se admira del coraje que demuestra Sonny, el jefe mafioso del barrio: –”¿Coraje?, le dice Lorenzo a su hijo. Te voy a decir lo que es coraje: Levantarse todos los días a las seis de la mañana, con ganas o sin ellas y conducir un autobús durante ocho horas diarias. Eso es coraje.”

Eso son ganas de trabajar.
http://www.rrhhdigital.es/
 
 J.J. Dorria - Experto en Recursos Humanos

Enviado por Tono Limiñana

Terrible intromisión del Estado en la educación moral

Obispos expresan nuevas preocupaciones por Religión y “Educación para la ciudadanía”


MADRID, 16 Dic. 06 (
ACI).-

El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (CEE) expresó ayer su “seria preocupación” por el tratamiento por parte del Gobierno de la asignatura de Religión que implicaría discriminar a los niños que la cursen así como por la imposición de una “formación moral de las conciencias” por los poderes públicos a través de la polémica asignatura de “Educación para la ciudadanía”.

El Comité, afirma a través de una nota de prensa, “ha tomado nota, con seria preocupación, de que en la educación primaria, la oferta de la llamada ‘atención educativa’ a los alumnos que no cursen la religión católica no garantiza que quienes sí la cursen lo hagan en condiciones de no discriminación”.

“De este modo -explica- queda sin tutela adecuada el ejercicio del derecho de los padres que piden libremente cada año, en proporciones altísimas, que sus hijos cursen la religión católica. Elegir la educación religiosa y moral que desean para sus hijos es un derecho constitucionalmente reconocido que, además, el Estado se ha obligado a tutelar en virtud de sus Acuerdos con la Santa Sede”.

La preocupación de los obispos se extiende al hecho de la ausencia de la asignatura de Religión en la “Propuesta de regulación de la estructura del Bachillerato” que el Ministerio de Educación ha enviado a las Comunidades Autónomas. Si esto se concreta, señala la nota, “se incumplirían flagrantemente los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede y se menoscabaría el derecho de los padres y de los alumnos a la enseñanza de la Religión”.

Respecto a la asignatura “Educación para la Ciudadanía”, el Comité Ejecutivo recuerda que “los obispos no se oponen a una educación para la convivencia que no suponga una formación moral de las conciencias de los alumnos impuesta a todos por los poderes públicos como asignatura obligatoria”.

Sin embargo, tal como está formulada, esta asignatura comporta “el riesgo de una inaceptable intromisión del Estado en la educación moral de los alumnos, cuya responsabilidad primera corresponde a la familia y a la escuela”, dice el Comité citando la reciente Instrucción pastoral del episcopado “Orientaciones morales ante la situación actual de España”.

La doctrina de Zapatero: “Hay que apoderarse del alma de los niños”

Educación para la Ciudadanía inculcará “doctrina Zapatero” a escolares españoles MADRID, 09 Dic. 06 (ACI).-

La asociación Profesionales por la Ética denunció que la nueva asignatura de “Educación para la Ciudadanía” implica el “descarado proyecto de imponer obligatoriamente la doctrina Zapatero en las escuelas”.A través de un comunicado, la asociación asegura que el PSOE ya hizo público “el verdadero propósito” de este polémico curso a través del Manifiesto “Constitución, Laicidad y Educación para la Ciudadanía” publicado por el partido con motivo del 28º aniversario de la Constitución Española.

“Los contenidos de Educación para la Ciudadanía instruirán a los alumnos en los nuevos derechos del Gobierno Zapatero: aborto, matrimonio entre homosexuales y exclusión radical del hecho religioso porque, según el PSOE, las religiones son la causa de todos los males del mundo”, denuncia.

Asimismo, advierte que “al tratarse de una asignatura evaluable y obligatoria, los alumnos que no asimilen los contenidos impartidos podrán perder su beca escolar o repetir curso o, simplemente, ser suspendidos por no compartir las ideas del Gobierno socialista”.

Finalmente, reitera que “la nueva materia escolar ignora absolutamente el artículo 27.3 de la Constitución Española, que reconoce a lo padres el derecho a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Según Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, se trata de un intento evidente e insólito de transformación de la sociedad mediante el adoctrinamiento obligatorio en la escuela.

“La referencia a la Constitución de la Segunda República -ha asegurado Urcelay- no es accesoria en absoluto. No hay que olvidar que fue Rodolfo Llopis, Director General de Enseñanza Primaria del Gobierno republicano-socialista y después Secretario General del PSOE, el que lanzó en aquel momento político la conocida y tremenda consigna: ‘¡hay que apoderarse del alma de los niños!’”.

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