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Archivos de Tolerancia

De la blasfemia como género artístico

Quiero hablar de uno de los géneros de moda en el mundo de la comunicación, y que no es mal símbolo de lo que hemos vivido últimamente. Me refiero a la blasfemia.

Publicado en http://www.atreveteapensar.com/index.php?option=com_content&task=view&id=163&Itemid=1 

El cristianismo se lo ha puesto difícil a los blasfemos con cierto gusto. Blasfemar contra el Yahwé judío, blasfemar contra Alá o insultar a su profeta, siendo estúpido y perverso, tienen cierto matiz artístico. Enfrentarse a lo Invencible, a lo Omnipotente, a lo Infinitamente Afortunado e Intocable, no deja de tener un mérito aberrante.

De entrada, en el primer caso el blasfemo público tiene una fatwah asegurada a vuelta de correo, y en el segundo, el sambenito perpetuo de antisemita, que es el leproso ideológico de la época.

En cambio, hay algo particularmente insulso y patético en la blasfemia contra Cristo. El Cristianismo, para empezar, se basa en una blasfemia, en la blasfemia suprema. El blasfemo cristiano se enfrenta a una dificultad insuperable: no tiene delante un Júpiter tonante, sino un crucificado desnudo y humillado, lleno hasta arriba de golpes y salivazos; blasfemar de Él es llover sobre mojado. Incluso el signo que nos distingue, la cruz, podría ser considerado una blasfemia en otras religiones, tan paradójica como si los monárquicos franceses llevasen colgada del cuello una pequeña réplica de la guillotina con que decapitaron a Luis XVI.

Hay que entenderles. “Audaz” y “transgresor” son los calificativos que consagran definitivamente al intelectual moderno (calificar una obra de “inspiradora” o, peor, “bella” puede arruinar la carrera de un artista), pero tiene que ser una transgresión de mentirijillas, una audacia de pega, un dar a moro muerto gran lanzada. Siendo la multiculturalidad el único dogma ante el cual toda rodilla se dobla en el mundo moderno, hay que andarse con mucho ojo para no ofender a ningún colectivo de perpetuos ofendidos. Estos transgresores de pacotilla no osarían vulnerar las verdaderas reglas de juego; ni en sueños se les ocurriría, no sé, tratar con leve ironía la homosexualidad o hacer bromas con el papel de la mujer, que estos colectivos tienen la piel muy fina y un palo muy largo. Nada tan patéticamente servil como estos supuestos transgresores.

¿Qué les queda? ¡La Iglesia, naturalmente! Meterse con la Iglesia -el muñeco de pim-pam-pum favorito de la modernidad- es el modo más barato, seguro y rápido para acceder al Olimpo de la intelectualidad. Todo son ventajas. Uno puede ponerse las medallas del héroe sin riesgo alguno. Ofender a los católicos es como pescar en un barril.

Si yo mentase injuriosamente a los parientes cercanos de Jesús Polanco, podría denunciarme y haría muy bien. Pero en sus medios se insulta impunemente a los católicos y aquí no ha pasado nada.

Pero no tiene que ser así, no debe ser así. Los católicos no puede seguir asistiendo al linchamiento de su fe como si no fuera con ellos.

Puede ser muy evangélico poner la otra mejilla cuando te abofetean, siempre que sea la mejilla propia; cuando es la de nuestra madre no es más que cobardía.

Publicado por Carlos Esteban en Epoca.es

Cristianos y musulmanes ingleses se unen para proteger la Navidad del laicismo

Recojo esta noticia de Hazte Oír:

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Cristianos y musulmanes ingleses se unen para proteger la Navidad del laicismo
Martes 05 de diciembre

En España estamos asistiendo a numerosos ataques del laicismo; los últimos, acordes con estas fechas, apuntan a la eliminación de la Navidad, excusándose en un falso respeto hacia otras culturas, pues estas nunca se han quejado de esta fiesta religiosa: más al contrario, o se integran en su espíritu, como parte del nuevo país que les recibe, o simplemente lo ignorar, pero ni religión ni colectivo de inmigrante alguno se ha alzado contra esta fiesta tan nuestra. Sólo los que quieren permutar la aconfesionalidad del Estado por el laicismo, para justificar sus ataques a la fe católica. Para ver lo falso de estos ataques basta, como muchas veces, mirar un poco más allá de nuestras fronteras: Cristianos y musulmanes británicos se han unido frente a los ataques laicistas para acabar con la Navidad.

REDACCIÓN HO, FORUM LIBERTAS.- Cristianos y musulmanes señalan que, cuando los laicistas eliminan las Navidades, la culpa recae injustamente sobre quienes profesan la fe del Coran. En EE.UU. y en el Reino Unido, las confesiones cristianas están trabajando por proteger la Navidad de algo tan o más pernicioso que el consumismo y el materialismo, mientras que los musulmanes inciden en que una cosa es su fe y otra ocultar los valores de la Navidad.

Como en España, también con la excusa de “no ofender a otras religiones”, autoridades laicistas a ambos lados del Atlántico quieren cambiarle el nombre a las fiestas -en inglés, “CHRISTmas” usa la palabra “Christ”, Cristo-, quitarle la significación religiosa y convertirla en un festival de invierno. Así, el ayuntamiento de la ciudad inglesa de Birmingham decidió en 1998 llamar a las fiestas Winterval (algo así como “Invernalia”). La ciudad de Luton en el 2001 no quería hablar de Navidad sino de Luminos, una fiesta de la luz con una estética más o menos harrypottera.

Los musulmanes veneran a Jesús y a María

Pero la realidad es que los musulmanes no quieren ser “salvados” por los laicistas. Una cosa es predicar que Jesús no es Alá, y otra ocultar todos los valores de la Navidad. Al fin y al cabo, el Islam venera al profeta Jesús y su nacimiento milagroso de su venerada madre Mariam.

Pero hay otra razón por la que los musulmanes no quieren ser “salvados de la Navidad” por los laicistas: porque cada vez que un ayuntamiento hace campaña antinavideña, la gente dirige su enfado contra los musulmanes. “Tristemente, vemos que los musulmanes se llevan la culpa por algo que no han dicho”, dice un documento firmado conjuntamente por el imam Ataullah Siddiqui, asesor de Tony Blair para asuntos islámicos, y por el obispo anglicano de Bolton, David Gillett.

Defensa de la Navidad por el Foro cristiano musulmán

Ambos clérigos son los principales impulsores del Forum Christian Muslim, una iniciativa que nació a principios de 2006 con el apoyo de Tony Blair y la curia anglicana para fomentar la colaboración islamo-cristiana. Han firmado un documento oficial pidiendo que se detenga la supresión de la Navidad y que se respete su significado cristiano.

“Parece haber una agenda secularizadora que no consigue entender las preocupaciones de las comunidades religiosas”, denuncia el documento. “Algunos quieren excluir la mención de cualquier evento específicamente religioso para evitar ofender a alguien. El resultado gabitual de esta política es ofender a la mayoría de la población”.

“Cualquier repetición de los entes públicos y autoridades locales de cambiar el nombre a la Navidad, para no ofender a otras comunidades de fe tenderá, como en el pasado, a volverse perjudicial contra la comunidad musulmana en particular”, especifica el texto del Forum Christian Muslim. “Tristemente hemos visto que ellos se llevan la culpa por algo que no han dicho”.

Cruzada laicista contra la Navidad

El servicio de correos británico, Royal Mail, ha quitado este año cualquier referencia cristiana en sus sellos de Navidad: sólo hay renos, nieve, papanoeles, abetos y muñecos de nieve.

El diputado David Burrowes declaró a la prensa que “es una vergüenza que traten la Navidad como cualquier otro festival secular, porque de esos ya tenemos bastantes durante el año; la Navidad trata sobre celebrar el nacimiento de Cristo y tiene sentido que Royal Mail haga eso”. De hecho, en el 2005 los sellos tenían motivos religiosos con un diseño novedoso que fue alabado por los obispos

Batallas ganadas en Estados Unidos

En EE.UU. el año pasado la cadena de televisión FOX hizo campaña contra el principal lobby laicista americano, la UCLA, que combatía la Navidad por todo el país. Se habló mucho de las “Christmas Wars” y de cómo ciertos ayuntamientos no ponían “árbol de Navidad” sino “árbol de la comunidad” en las plazas municipales.

El bando pro-Navidad ganó muchas batallas: UCLA quedó relacionada con el viejo Scrooge -el viejo gruñón que odiaba la Navidad- y la cadena de tiendas Wal-Mart este año ha decidido retirar sus viejos carteles de “Felices fiestas” y poner los de “Merry Christmas / Feliz Navidad”, incluyendo villancicos en los locales y una tienda especial Christmas Shop. Además, con el estreno de El León, la Bruja y el Armario, el más navideño de los cuentos de Crónicas de Narnia del escritor cristiano C.S. Lewis, el ambiente pro-navidad era fervoroso.

Este año, en EE.UU., diversos grupos cristianos se han unido en un fondo común, el Alliance Defense Fund (ADF) y han anunciado que cuentan con 950 abogados dispuestos a lo largo y ancho del país para combatir “cualquier censura inapropiada” contra la Navidad en escuelas y propiedades públicas.

Probablemente empezarán a trabajar en Chicago: esa ciudad celebra un festival anual en una plaza pública a cargo de la cámara de comercio germano-americana; el ayuntamiento ha prohibido que el festival emita un anuncio -que ya estaba pagado- de la película “La Natividad”, de New Line Cinema. Según el Chicago Sun-Times, las autoridades de la ciudad declararon que temían que el anuncio de la película navideña fuese ofensivo para los asistentes no cristianos. Cuando estalló la polémica, las autoridades dijeron que les parecía “un patrocinio comercialmente muy agresivo”. En cambio, otros patrocinadores de la feria de la Cámara de Comercio (Mercedes Benz, Lufthansa) no les parecen “comercialmente agresivos”: no venden tiquets de cine baratos sino viajes internacionales y coches de lujo.