Según San Mateo (2; 13-15):

Cuando se marcharon, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: —, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te diga, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre y huyó a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta: De Egipto llamé a mi hijo. Entonces, Herodes, al ver que los Magos le habían engañado, se irritó mucho y mandó matar a todos los niños que había en Belén y toda su comarca, de dos años para abajo, con arreglo al tiempo que cuidadosamente había averiguado de los Magos. Se cumplió entonces lo dicho por medio del profeta :

Una voz se oyó en Ramá,

llanto y lamento grande:

es Raquel que llora por sus hijos,

y no admite consuelo,

porque ya no existen.

El relato del Nuevo , muy breve y propio del de Mateo, narra cómo un de Dios se aparece en sueños a José y le ordena que huya a Egipto junto con la y el Niño Jesús, pues el rey Herodes lo estaba buscando para matarle (la matanza de los ). José obedece; y al cabo de un tiempo indeterminado, muerto ya Herodes, se le ordena volver de un modo similar. El propio evangelista ve en el episodio un cumplimiento de una del : de Egipto llamé a mi hijo. (Oseas, 11: 1).