El misterio que rodea las huellas de dinosaurios en el techo de una cueva en el centro de Queensland (Australia) ha sido resuelto después de más de medio siglo. La investigación ha sido publicada en Historical Biology.

«Los exámenes anteriores de las huellas del techo sugirieron un comportamiento de dinosaurio muy curioso; que un terópodo carnívoro caminaba sobre las cuatro patas. Se supone que el T-Rex no usó sus brazos para caminar, y tampoco esperábamos que uno de sus parientes depredadores anteriores de hace 200 millones de años lo hiciera», explica en un comunicado el paleontólogo de la Universidad de Queensland, Anthony Romilio.

Junto a su equipo quería determinar si este dinosaurio se movía usando sus pies y brazos, pero encontraron que acceder al material de investigación era difícil.

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«En lugar de un dinosaurio caminando sobre cuatro patas, parece que tenemos dos dinosaurios por el precio de uno, ambos comedores de plantas que caminaron bípedos a lo largo de la orilla de un antiguo lago», dice Romilio.

«Las huellas que recubren el techo de la cueva no fueron hechas por dinosaurios colgando boca abajo, sino que los dinosaurios caminaron sobre el sedimento del lago y estas huellas estaban cubiertas de arena. En las cuevas de Mount Morgan, el sedimento más suave del lago se erosionó y dejó rellenos de arenisca más dura», explica.