EL TORMENTO DE LOS ESCRÚPULOS


VIRUTAS DE MADERA PRECIOSA:
“Con el conocimiento se acrecientan las dudas” (Goethe)
Cristo es nuestra garantía
Una buena monja vivía atormentada por los fallos y pecados de su vida. 
Un día – cercana ya su muerte – tuvo la suerte de hablar con San Felipe Neri. La monja se veía irremisiblemente en el infierno. 
El Santo, con su característico buen humor, le tomaba el pelo y le dijo: 
• Yo te aseguro que irás al Cielo. ¿Quieres que te lo demuestre?. ¿Por quién murió Jesús?. 
• Por los pecadores – respondió la religiosa. 
• ¿Y tú qué eres?. 
• Soy una pecadora. 
• Entonces Cristo ha muerto por ti. Y si Cristo ha muerto por ti, ¿cómo no vas a poder salvarte?.

…………………………………….. “Me amó y se entregó a la muerte por mí” (Gal. 2, 20). Puedo decir que todo lo suyo es mío. ¡Ojalá pueda decir que todo lo mío es suyo!. Jesús nos acertó la quiniela. Ahora a mí me toca ir a cobrarla. El perdón de mis pecados ya está ganado. Lo que me queda es aplicármelo. El es la medicina que necesito para salvarme. Lo que tengo que hacer es tomarla. Pero tengo medicina y remedio.