Tal era la afición al juego de Enrique VIII de Inglaterra, que cuando se quedaba sin blanca apostaba bienes del estado. 
En una ocasión se jugó las campanas de la catedral londinense de San Pablo y las perdió. 
Transiit gloria mundi: ¿qué más estar arriba o abajo? 
El Príncipe Luis Felipe de Portugal fue fatalmente herido al mismo tiempo que su padre moría en Lisboa el 1 de febrero de 1908. 
Quiso la casualidad que ambos murieran, primero el padre y luego el hijo. En ese lapso de tiempo, el príncipe pasó a ser rey de Portugal por 20 minutos, pasando a la historia como el reinado más breve de todos los tiempos. 
El espíritu santo llena las iglesias y algunos curas las vacían… 
Fidel Castro pronunció ante las Naciones Unidas, el 26 de septiembre de 1960, el discurso más largo de que hay memoria: estuvo hablando durante 4 horas y 29 minutos. 
Al final, sólo quedaban en la sala los representantes cubanos. ¡Qué remedio!