Valor que se ve y no simplemente se supone

Sigue una historia de valía personal y de coraje: el buen ejemplo cunde, se instala en el cerebro del adversario…

EL PERSONAL ATRAE TREMENDAMENTE

Cuando el rey de Persia, Xerxes, marchaba contra Grecia en sus filas se infiltró un general griego de nombre . Disfrazado de soldado persa asesinó al noble Mardonio. y atado, fue llevado a de Xerxes, que le preguntó por qué lo había hecho
– Pensaba que te mataba a tí, Xerxes, enemigo de los griegos, contestó el general.
Ante osadía Xerxes ordenó que el general fuera torturado para revelar los planes de su .
Argesilao, adelantándose a sus verdugos, puso uno de sus manos en el fuego y allí la dejó hasta que estuvo totalmente quemada, sin murmurar ni un solo lamento de dolor y sin mostrar una sola mueca de en su cara. Hecho esto, se volvió a Xerxes y desafiante le dijo:
– Esto lo habría hecho griego, pues ninguno de nosotros nunca dirá nada que sea de provecho al enemigo
Tras lo cual y para demostrar sus palabras introdujo su otra mano en el fuego.
– Detente, exclamó Xerxes asombrado por semejante muestra de valor – Sacad esa mano del fuego, pues tu coraje me ha conmovido. Marcha con los tuyos, pues sin duda un hombre tan valeroso no tardará en caer de nuevo en nuestras manos.