Laura y Claudia estudiaban en la universidad, se habían conocido allí y desde hacía seis meses vivían juntas en un barrio tranquilo de su ciudad, ideal para sus largas jornadas de estudio.Ese viernes Laura y Claudia decidieron quedarse en casa, pedir una pizza, alquilar una película y pasar la noche tranquilas en casa. Claudia llamó a la pizzería mientras Laura bajaba al video club.

Al rato Claudia escuchó la puerta:

«¿Ya estás aquí?, ¿por qué no te has llevado las llaves?»

Abrió la puerta, pero se dió cuenta demasiado tarde que no era su amiga quién esperaba detrás…

Cuando Laura llegó a su piso ignorante de lo que allí sucedía se sorprendió al descubrir a todos los vecinos en la calle y a la policía acordonando la zona….

«¿Qué ha sucedido?»- preguntó…

Creyó desvanecer al oír que alguien había entrado en su piso y había asesinado a su amiga, y posteriormente la había cortado por la mitad. Pasó algún tiempo hasta que Laura se decidió a entrar en la, hasta entonces, su casa a recoger sus cosas… allí todo parecía igual, pero con una diferencia: un silencio espectral envolvía aquellas paredes.

De repente escuchó un ruido en el baño; puso atención, seguramente fuera cosa de su imaginación o la cisterna de algún vecino… otro ruido… era un sonido extraño, igual al que se produce al arrastrar bolsas por el suelo. Se fue acercando poco a poco, escuchando como cada vez se hacía más fuerte ese sonido, incesante, y cada vez más nítido…. entonces abrió la puerta, miró hacia el suelo y allí, ante sus ojos, encontró aClaudia, descuartizada intentando avanzar con sus codos por el suelo y llegar a la puerta.