Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo que me perdería. Hasta que amanezca en los brazos de Jesús, José y María Amén. TEMAS TRATADOS Ángel de la guarda, Consejos de la abuelita, Oración, Anécdota, Anécdotas, Historia, Historias, Oración