Mientras pueda haber vida, hay esperanza

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El desánimo enemigo de la esperanza

El aliado del enemigo es el desánimo: el ya es demasiado tarde, ya está todo perdido. Ya te dije que no saldría
Cuando todos te dan por muerto, todavía tenemos un aliado: Dios. Y los milagros ocurren.

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¡Sobreviviente!



Zulfikar Ali


BBC News, Cachemira

Naqsha Bibi

Naqsha sobrevivió 63 días bajo los escombros después del terremoto.


Naqsha Bibi, una mujer de 40 años, fue rescatada viva desde las
ruinas de su casa en la zona de Cachemira administrada por Pakistán el
10 de diciembre.

El sorprendente rescate se produce más de dos meses
después de que el 8 de octubre un terremoto destruyera extensas zonas
de India, Cachemira y el norte de Pakistán.

Naqsha Bibi, quien se encuentra bajo tratamiento médico,
sufre de rigidez en los músculos y su salud está tan débil que apenas
puede hablar.

Pesa menos de 35 kilos, casi la mitad del peso de una mujer de su contextura.

Pero desde que fue trasladada a Muzaffarabad, la capital
de la Cachemira pakistaní, está recibiendo una dieta líquida y ha
mostrado algunas señales de recuperación.

Los médicos declararon que este martes en la mañana les dio una sonrisa.

El rescate

Faiz Din, quien rescató a Naqsha

La encontraron por accidente. Pesa apenas 35 kilos.

“Nosotros no la estábamos buscando”, dijo Faiz Din, el primo que la encontró.

Naqsha Bibi y su familia viven en el campo de refugiados de Kamsar, a unos seis kilómetros de Muzaffarabad.

El campo fue creado en 1990 por gente proveniente de la
zona de Cachemira controlada por India que quedó atrapada en aquel
sector cuando la frontera fue cerrada en medio de crecientes tensiones
entre Pakistán e India.

Faiz Din le dijo a la BBC que ya habían agotado todos los esfuerzos.

“Pensamos que Naqsha había caído por el monte o que estaba en algún campo de refugiados en la ciudad”.

Y es que algunas de las casas del campo de refugiados donde ellos vivían colapsaron tras el terremoto y cayeron al río.

“Francamente, estábamos tan ocupados cuidando a nuestras
propias familias, que nadie se puso a pensar qué pasó en la casa del
vecino”, agregó Faiz Din.

Atrapada

Naqsha en el hospital de  Muzaffarabad

Tras el rescate, la pesadilla de Naqsha aún no había terminado.

Todo indica que Naqsha quedó atrapada en la cocina cuando su pequeña casa se vino abajo.

El espacio donde fue encontrada ni siquiera era lo suficientemente grande como para permitirle mover sus brazos o piernas.

Durante los 63 días que permaneció atrapada en esta especie de tumba, sus músculos se anquilosaron.

Incluso en la cama del hospital donde ahora permanece,
aún mantiene la posición fetal en la estuvo bajo los escombros y los
médicos aseguran que necesitará un largo tratamiento terapéutico para
recuperar su posición original.

Lo que aún es un misterio -al menos hasta que Naqsha
pueda contar la historia por sí misma- es cómo pudo sobrevivir por
tanto tiempo.

Faiz Din dice que había algunos restos de comida alrededor del lugar donde la encontraron.

El aire en el minúsculo espacio que la albergaba era
fresco, razón por la cual se cree que existía algún tipo de corriente
que se colaba entre los escombros.

Y también había un hilito de agua en un costado que se filtraba por la cocina.

“Comenzamos a limpiar los restos de la casa para conseguir láminas de hierro que nos permitieran cobijarnos”, señaló Din.

“Pero mientras despejábamos la casa, una parte de los escombros se cayó, dejando al descubierto la cavidad donde ella estaba”.

Desgracia

Los escombros de la casa de Naqsha en el campo de refugiados de Kamsar.

Naqsha quedó atrapada en la cocina cuando la casa colapsó.

Pero la pesadilla de Naqsha, sin embargo, aún no había terminado.

“Primero pensamos que estaba muerta, pero ella abrió los ojos cuando la estábamos sacando”, dijo Din.

Naqsha no podía responder cuando le ofrecían agua o comida.

Estaba al borde de la muerte.

Por esa razón, no la llevaron al hospital.

“Pensamos que se iba a morir en cualquier momento y por eso la dejamos en una carpa”.

Sin embargo, dos días después, un equipo de médicos
alemanes visitó el campo de refugiados y descubrió la situación en la
que se encontraba la mujer.

Inmediatamente contactaron a la Asociación Médica de Pakistán, la cual envió a un médico al lugar.

Milagro

Parte del campo de refugiados donde vivía Naqsha cayó al río.

Aún está demasiado débil como para hablar.

“Parecía estar físicamente estable, pero en estado de shock”, le dijo a la BBC la médico, Mariam Bashir, en Muzaffarabad.

El primer desafío para el equipo médico fue darle de comer.

Partieron con alimentación intravenosa y poco a poco comenzaron a darle una dieta líquida. El cuerpo empezó a responder.

Este martes, tras examinarla por tres horas, un siquiatra dijo que la mujer fue capaz de entender casi todas sus preguntas.

Pero aún no podía realizar acciones tan simples como sacar la lengua o hablar.

El equipo médico ahora planea someterla a un tratamiento de fisioterapia para que pueda mover sus extremidades.

La mayoría de los profesionales ahora está convencida de
que con el adecuado tratamiento, Naqsha podría volver a tener una vida
normal.

Al ser consultado sobre cómo una persona puede
sobrevivir por tanto tiempo en esas condiciones, uno de los médicos
tratantes, Abdul Hamid, declaró que “la ciencia médica puede negarse a
aceptarlo, pero efectivamente hay milagros en este mundo”.

https://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4526000/4526806.stm

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