San Agustín es doctor de la Iglesia y es el hijo de Santa Mónica. Nació el 13 de noviembre del año 354 en el norte de África. Se entregó apasionadamente a los estudios, en cambio, llevaba una desordenada. Se casó con 17 años y tuvo un hijo. Estudió retórica y filosofía y consiguió su gracias a la influencia de San Ambrosio, obispo de Roma. Al principio, creía que la estaba en la Iglesia, pero se resistía a convertirse. Un amigo de Agustín fue a visitarlo y le contó la vida de San Antonio, la cual le impresionó mucho. Decidieron convertirse cuando tenía 33 años. Se hizo monje y regresó a África. Fue muy caritativo y llegó a ser Obispo durante 24 años y defendió con eficacia la fe católica contra las herejías. Escribió más de 60 obras muy importantes para la Iglesia.