Gran error: no tener localizados a nuestros enemigos; fiarnos del amigo equivocado; confiar en el traidor…

Todo ello es un peligro del que no podemos huir completamente.

Es bueno, sin embargo, ser prudentes y saber dónde nos movemos y quien odia a nuestro alrededor.

Continúa con la que le sucedió a la primera vez que éste ocupó su sitio en la Cámara de los Comunes….

encuentra a sus enemigos

Se sentó detrás de un viejo diputado , miró al frente, donde se encontraban todos los miembros del Partido Laborista, y preguntó en voz alta: «¿Así que aquellos son nuestros enemigos?» El veterano sonrió y, mirándole con asombro, por un lado, y , por el otro, dijo: «No, no, qué va, hijo, qué va. Aquellos de allí son nuestros adversarios, a nuestros enemigos los encontrarás atrás».

Necesidad del examen de conciencia:

Una imagen de que uno puede acabar perdiendo lo indecible, si no pone sus sentidos en lo que hace, si no se «chequea» a menudo…

la moto

Bajó de su moto y sintió que algo había cambiado en él. Le faltaba un pie. ¿Cómo fue?

Un coche se cruzó con él en sentido contrario y se lo arrancó. Lo insólito es que el motociclista no se dio cuenta de que había perdido su extremidad hasta que llegóal lugar de destino, se bajóde la y le falló el punto de apoyo.

Quien experimentótan fue un hombre francés de 40 años, en Bayona al suroeste de Francia.

Los de , llamados de inmediato, tardaron media hora en hallar el pie, a nivel del tobillo y en bastante buen estado. Lo pusieron en hielo para trasladarlo junto a su propietario en helicóptero hasta el hospital más cercano.

Extraído de aquí…