Guille, el hermano de Mafalda, está en la bañera, con unos barquitos, pero ha dejado correr demasiado el grifo y el agua desborda la bañera, inunda el cuarto de baño, sale por el pasillo y llega hasta la cocina, donde está su madre, que al darse cuenta corre hacia el cuarto de baño dando gritos y recriminando a Guille lo que ha hecho. Y Guille, con gran calma, le dice a su madre: mamá, no te quedes en la anécdota, lo importante es que nos queremos.