Recuperar estos poemarios para una segunda edición responde, en primer lugar, al respeto que les debo a quienes, hace ya casi dos décadas, tuvieron, como lectores y editores, la amabildad de recibirlos y cuidarlos. En segundo lugar, al respeto que entiendo debe tenerse a lo vivido, aunque sea tan sólo en razón del argumento que conforma una existencia como la trabazón de una pieza teatral.
Recuperar estos poemarios para una segunda edición responde, en primer lugar, al respeto que les debo a quienes, hace ya casi dos décadas, tuvieron, como lectores y editores, la amabildad de recibirlos y cuidarlos. En segundo lugar, al respeto que entiendo debe tenerse a lo vivido, aunque sea tan sólo en razón del argumento que conforma una existencia como la trabazón de una pieza teatral.