Aunque los autores no niegan la legitimidad filosófica de conversar con los filósofos del pasado a la luz de nuestras propias preocupaciones e intereses, sugieren que no deberíamos perder de vista el contexto histórico en el que sus ideas fueron propuest
Aunque los autores no niegan la legitimidad filosófica de conversar con los filósofos del pasado a la luz de nuestras propias preocupaciones e intereses, sugieren que no deberíamos perder de vista el contexto histórico en el que sus ideas fueron propuest