"El cadáver sin cabeza parecía estar extendiendo un gesto de cortesía a todo el que cruzara el umbral del salón comedor. Simón Latour, intrépido reportero de El avispón Esmeralda, pensó que preferiría seguir en su cama, en lugar de contemplando semejante
"El cadáver sin cabeza parecía estar extendiendo un gesto de cortesía a todo el que cruzara el umbral del salón comedor. Simón Latour, intrépido reportero de El avispón Esmeralda, pensó que preferiría seguir en su cama, en lugar de contemplando semejante