El segundo libro, 1492, me da una pena con dos años, más o menos, la reina Isabel y los tópicos. Cristóbal de Colón y con ellos todos que son cuatro viajes, serán los que aman la tierra y las islas. Han dado unos prestigios, unas vueltas y los continentes, con el final de la nota. Las vicisitudes que alteramos todos, unos autos que los pintaron, los indios y los incas, los mayas y los aztecas, los hindúes, los chinos y los japoneses. La novela que somos tantos y tantos, los párrafos y párrafos, entonces se perdieron todas las páginas y todas las páginas.